Apoyar a los emprendedores locales tiene varios beneficios:
Fomenta la economía local: el dinero que se queda en la comunidad puede generar más empleos y oportunidades.
Promueve la diversidad: cada emprendedor aporta su propia perspectiva y estilo, lo que enriquece la oferta comercial de la zona.
Mejora la calidad de vida: los negocios locales suelen ofrecer productos y servicios más personalizados y de mayor calidad.
Fortalece a la comunidad: los emprendedores suelen estar más involucrados en la comunidad y apoyan iniciativas y eventos locales.
A Sorin Boghean, lo conocí el lunes , 9 de marzo, al adentrarnos mi esposa y yo en la Plaza de Abastos de Miranda de Ebro; como consecuencia, de haberme llamado la atención en el tablón de anuncios: un cartel impreso en una hoja de formato DIN A4, donde invitaba a probar sus productos de manera gratuita. Le comenté a mi esposa : "no sé cómo va a saber la gente dónde está si no pone nada en el anuncio". Tras lo cual, escuché a mis espaldas la voz de una mujer de mediana edad con acento extranjero: "está dentro, pasen y prueben sus productos, son buenísimos", y eso me incitó a complacer mi curiosidad. Una vez dentro, tras saludarnos mutuamente, nos ofreció la posibilidad de probar sus productos de manera gratuita, le dije que no hacía falta, que él estaba allí para vender, no para regalar. Nos sonrió, a pesar de no haber logrado su intención. Eso me indicó la calidad humana que alberga su ser. Compramos 2 empanadas y 2 creps de arándanos y dos de melocotón, tras indicarnos emocionado que eran receta de su madre. Al final nos regaló una empanada que le quedaba, sin decir nada, lo que entendí como un gran gesto de generosidad. Antes de despedirnos le dije: “tienes que poner en el cartel donde estás para que se entere la gente”, nos sonrió de nuevo y realizó el gesto de ok con su dedo agitando su pulgar hacia arriba.
El miércoles pasamos por la zona y, tras comprobar que había escrito la ubicación del puesto con bolígrafo, entramos de nuevo, le felicité por lo del cartel y por la calidad de sus productos, se emocionó de nuevo y no hacía más que agradecer el gesto por nuestra parte. Estuvimos intercambiando diversas opiniones y, tras comprar algún producto más, le indiqué que el sábado volveríamos a recoger algo más. Volvió a sonreírnos y a agradecer un montón de veces nuestra actitud.
Hoy salió lloviendo y he acudido a la cita, tal y como habíamos acordado, pero en esta ocasión he acudido solo porque a mi esposa no le agrada salir cuando llueve. Cuando he llegado no se hallaba en el negocio, había salido a coger materia prima a uno de los comercios cercanos. Tras disculparse ante mí y una señora que estaba allí antes de llegar yo. La ha atendido primero a ella y, tras recoger los productos que tenía en mente y unos que me ha ofrecido él diciendo que estaban recién salidos del horno y, como es normal en él me ha hecho un regalo alimenticio, y, nos hemos sentado en una mesita que tiene al lado del mostrador con dos sillas para los clientes que quieran degustar los productos allí mismo, para conversar un ratito tomando unos refrescos, como no podía ser de otro modo, por cuenta de él. Tras despedirnos he sentido tal satisfacción por su forma de ser y los principios que evidencia que, haciendo caso a mi corazón, me he puesto manos a la obra para brindarle mi apoyo de esta forma: para agradecer a quien proceda que nos hallamos encontrado en la trayectoria vital.
Hoy salió lloviendo y he acudido a la cita, tal y como habíamos acordado, pero en esta ocasión he acudido solo porque a mi esposa no le agrada salir cuando llueve. Cuando he llegado no se hallaba en el negocio, había salido a coger materia prima a uno de los comercios cercanos. Tras disculparse ante mí y una señora que estaba allí antes de llega yo. La ha atendido primero a ella y, tras recoger los productos que tenía en mente y unos que me ha ofrecido él diciendo que estaban recién salidos del horno y, como es normal en él me ha hecho un regalo alimenticio, y, nos hemos sentado en una mesita que tiene al lado del mostrador con dos sillas para los clientes que quieran degustar los productos allí mismo, para conversar un ratito tomando unos refrescos, como no podía ser de otro modo, por cuenta de él. Tras despedirnos he sentido tal satisfacción por su forma de ser y los principios que evidencia que, haciendo caso a mi corazón, me he puesto manos a la obra para brindarle mi apoyo de esta forma: para agradecer a quien proceda que nos hallamos encontrado en la trayectoria vital.
¿Qué motivó a esta persona a abrir su negocio?
Me consta que lo ha abierto con la intención de vivir de su trabajo, honradamente, no con la intención de hacerse rico. La calidad humana y la de los productos que ofrecen son su prioridad.
Considero que al apoyar al emprendedor local puede ayudar a que su negocios siga creciendo y contribuyendo a la economía y la comunidad de Miranda de Ebro.

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