jueves, 30 de julio de 2026

Primera parte, episodio 14, ¿QUÉ HAY TRAS LA PANTALLA?

 


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Bienvenidos al foro de la Amistad.
Creado y moderado por Juan.
Juan: Buenos días, amigos. ¡Gracias por vuestras aportaciones! Cuando entro de nuevo al sitio, me satisface enormemente la diversidad de vuestros comentarios; me hacéis ver la vida desde varios puntos de vista al tiempo que aportáis felicidad a mi situación personal. Como todos sabéis, me siento hundido emocionalmente, pero leer día a día lo que aportáis en el foro causa en mí un efecto mayor que la medicación recomendada por el psicólogo. Os agradezco, una vez más, la atención que me prestáis. Y ahora, si no os importa, me gustaría saber qué significa para vosotros la palabra envidia: ¿qué es y qué esconde?
Indira: ¡Hola, amigos! Hace poco que me he incorporado a esta página y, en cuanto vi y leí de qué trata este foro —el cual, dicho sea de paso, encuentro muy interesante—, me decidí a dejar constancia de mi paso por el mismo. Aunque en cierto sentido la envidia es bastante común, el no poder llegar a dominarla puede ser altamente autodestructivo para quien la padece. La envidia es un sentimiento negativo del que se habla muy poco y se sufre en mayor o menor grado; se trata de una reacción que tiene la mayoría de los seres humanos, y es aquí donde pueden surgir las mayores aberraciones, tanto en sufrimiento personal como en la proyección hacia los demás. Por envidia se han podido hacer infinidad de cosas, como recurrir a la magia negra para destruir el entorno armonioso de una familia, agredir a una persona por ser más guapa, alta o simpática, e incluso rayar un coche nuevo por el simple hecho de pertenecer al envidiado. Lo peor de este sentimiento es que puede surgir con facilidad en cualquier ambiente, incluido internet.
Judit: El mejor remedio es actuar rápidamente. Todos sabemos que la envidia comienza en la infancia y, por eso, desde pequeñitos, los padres debemos impedir que este sentimiento avance en nuestros hijos; al menor indicio hay que actuar. Cuando el niño comienza a relacionarse con el grupo familiar y social, si se siente amenazado en su terreno y en lo que más quiere, experimenta un sentimiento de vacío y deseará a toda costa conseguir todo lo que no posee, manifestándolo mediante pataletas o rabietas. Nosotros, como padres, tenemos que intentar calmar esas manifestaciones con explicaciones lógicas y tratar de evitar esas conductas impulsivas; de esta forma, el niño aprenderá a tolerar las diferencias y a valorar sus propias cualidades, es decir, comenzará a madurar.
Uno más: ¡Hola, amigos! Perdonad mi intromisión, me he incorporado recientemente a este sitio y el foro me ha llamado la atención. Os advierto que voy retrasado en la lectura, ya que soy algo corto a la hora de leer y entender lo escrito, pues soy un fontanero sin estudios, trabajo, poca cultura, etc. Aunque eso no me impide ver y entender que hay personas participando en este foro simplemente con la intención de ridiculizar a una persona sencilla, la cual se limita a hablar de su propia vida... Y lo único que pretende es hacer saber a los demás lo que piensa de la existencia y el camino que esta ha tomado; un rumbo que él cree que, de seguir así, acabará con la vida en el planeta.
No te preocupes, amigo Juan, en este sitio tú no eres el único en ser atacado: son muchos los que soportan día tras día los envites de los envidiosos y marginados sociales, quienes no hacen más que buscar triquiñuelas para hacer creer a los demás que todo lo que aquí se escribe es para ir en contra de ellos. Son personas que no pueden aportar nada bueno a la vida y, al sentirse fracasadas, intentan generar conflictos. Están obsesionadas, creen ser el centro de atención y que hay un complot para acabar con ellos.
He de decirte, amigo, que se muestran así porque tienen miedo. ¿De qué? La verdad es que no lo sé, pero he observado que, al leer aportaciones congruentes, les entra el pánico y, tal y como lo haría cualquier animal salvaje, se defienden uniéndose para atacar a todo aquel que intuyen como algo peligroso para su integridad, tanto física como psíquica. Posiblemente se muestren así porque arrastran un complejo de inferioridad desde la infancia.
Por otro lado, quiero que sepáis que esta será mi última participación en el foro, simplemente porque me da ¡náuseas! contemplar las carencias afectivas o de cualquier otra índole en este tipo de sujetos, por llamarlos de alguna manera cívica, ya que su comportamiento deja mucho que desear… Por eso creo que sería injusto por mi parte no aportar mi granito de arena en este foro.
Aunque os parezca raro, este tipo de personas son necesarias para la humanidad, me explico: el bien no existiría sin el mal... la paz no existiría sin la guerra, el día... sin la noche. Sin anormales no existirían las personas normales. ¡Entonces, amigo Juan! Que este energúmeno se fije en ti, te nombre e insulte, marca una diferencia que te dignifica. Quizás trate de culparte por cómo le va en la vida, porque este tipo de personas siempre encuentran a alguien a quien culpar de su miserable existencia... Son personas que están condenadas al fracaso en todas sus dimensiones. ¡Ánimo, amigo! Y no le hagas caso, sigue tu camino que, al fin y al cabo, hay una gran diferencia entre él y tú: no le necesitas para nada, ni siquiera para justificar tu modélico comportamiento. Eso es lo que envidia de ti, de cómo afrontas la vida sin necesidad de culpar a nadie por ello.
Manuela: La envidia no solo llega a disolver amistades o separar familias; a lo largo de la historia hemos podido observar grandes acontecimientos de trascendencia política y social nacidos de ella. Por ejemplo, María Estuardo (Reina de Escocia) fue llevada a la guillotina por su prima Isabel I de Inglaterra bajo la falsa acusación de alta traición, cuando en realidad el motivo fue la envidia que esta despertaba en Isabel. María, aparte de ser una mujer bella y querida por sus súbditos, era la legítima heredera al trono inglés; Isabel, en cambio, era la hija ilegítima de Enrique VIII. En fin, se conjugaron varios factores, pero todos ellos envueltos por la envidia de una reina hacia su prima.
Peón de albañil: Hola, amigos. A lo largo de la historia, incluida la familiar, si los progenitores no han sido capaces de calmar la ansiedad en su hijo, este, al ir creciendo, lo hará con sentimientos de frustración y vacío. Por consiguiente, será un adulto envidioso contaminado por el rencor a los éxitos ajenos, incluso a los de su pareja y amistades, llegando a convertir su vida en un verdadero infierno.
El reconocer que algunas situaciones o personas nos provocan envidia ¡es positivo!, ya que ayuda a reflexionar sobre los propios recursos y con ello a aceptar nuestras limitaciones. La admiración hacia determinadas personas no significa tenerles envidia, es saber valorarlas y valorarse uno mismo. Si sufres las miradas y palabras de una persona envidiosa, trata de pasarlas por alto; no eres responsable de su sentimiento. Si detectas la envidia a tiempo te evitarás muchos problemas, y la mejor manera es no desarrollar confianza con las personas envidiosas. Como bien sabemos, la envidia es el signo más evidente de la falta de madurez.
Silvia: Hola, amigos. Aquí les dejo mi aportación y espero que sea de su agrado. Existe envidia cuando se está insatisfecho con uno mismo, cuando se tiene menos que el otro y deseamos tenerlo, sin saber que el rico no es el que más tiene, sino el que vive feliz con lo poco o mucho que le toca vivir.
Considero que venimos al mundo con una misión... A veces nuestra misión nos pesa, tenemos carencias, obstáculos que superar, etc. Si miramos a nuestro alrededor, siempre habrá personas con menos recursos o talento que nosotros, y también aquellas que cuentan con más, a las que podemos superar y admirar. Desear estar mejor o ambicionar lo que ellos tienen es válido, pero con equilibrio, sin sentirnos inferiores por tener menos; eso demostraría que hemos madurado. En cambio, el envidioso es un ser negativo que nada hace para superarse a sí mismo, maldiciendo y lamentándose de su situación. El envidioso no es feliz porque le pesa el bien ajeno, y esto le impide disfrutar de lo poco o mucho que él posee.
Libra: Buenas noches a todos los que participan en este lindo foro. En el tema de la envidia, debo decir que este es uno de los males que aquejan al mundo desde sus comienzos... Ya en la Biblia, Caín mató a su hermano Abel por envidia, así que, remontándome a aquella época, dejo testimoniado que esto es un mal muy antiguo. Las personas envidiosas, además, suelen ser tramposas: nunca van de frente, es un sentimiento resguardado y siempre actúan a espaldas de uno. ¡Amigos! El mejor remedio para la envidia es tener fe y convicción en lo que haces. Ignorarlos es una de las medidas, pero estar seguro de ti y de tu pareja es el mejor antídoto contra este mal milenario. ¡Buen fin de semana para ustedes les desea su amigo Libra!
Juan: Gracias, amigos, por vuestra visita y comentarios, siempre llenos de positividad, lo cual agradezco enormemente. Como dice el amigo Libra: «ignorarlos es la mejor manera de desprenderse de ello». Pero es una lástima contemplar cómo esas personas derrochan tanta energía en hacer el mal y, en cambio, son incapaces de alcanzar sus propios objetivos. Al considerar que los demás consiguen las cosas con facilidad y sin esfuerzo, el envidioso se vuelve alguien tacaño de espíritu; si triunfa, nunca se siente satisfecho. Está sentenciado a sufrir por lo que desea del envidiado y, en contrapartida, no ceja en su empeño por incomodar y causar mal a quien envidia. Con el apoyo y los comentarios que aportáis, poco a poco voy recuperando la confianza en mí... ¡Gracias por todo, amigos! Sin vosotros no sabría qué hacer.
Teresa: ¡Hola, amigos! Muy interesante el tema del foro. Las palabras envidia o maldito no deberían existir en nuestro vocabulario. la envidia es un sentimiento que hace anhelar lo ajeno; el envidioso contempla el bien como algo inalcanzable y las cosas solo son valiosas para él mientras están en manos de otros, lo que hace que se sienta desdichado. De esta actitud se desprenden la mentira, la traición, el oportunismo…
Si nos fijamos, casi siempre es en el entorno familiar donde comienzan las comparaciones: «tu hermano es más guapo», «sabe más»... He visto casos donde es la propia madre la causante de hacer sentir frustrado a su hijo al compararlo con sus amigos y al hacerle saber que son más inteligentes o que sacan mejores notas; con esa actitud genera el conflicto. Como humanos que somos, en ocasiones no tenemos la suficiente fuerza y voluntad para superar comentarios adversos y, de esa manera inconsciente, emerge la envidia. Por eso considero que las comparaciones no son buenas desde ningún punto de vista, porque crean complejos de inferioridad y baja autoestima, desencadenando con todo ello la creación de un individuo codicioso, ambicioso y destructivo, incapaz de hallar un equilibrio entre las personas y la sociedad. Lo bueno de los foros es que siempre podemos aprender unos de otros.
Peón de albañil: Hola, buenas tardes a todos. He de reconocer que son muy buenos y acertados los comentarios expuestos por los que por aquí participáis. En verdad hay gente malintencionada y lo digo con conocimiento de causa: se acercan a ti con la intención de cambiar la opinión que puedes tener de una persona determinada. Los desacuerdos entre ideas siempre van a existir y no podemos pretender que todo el mundo acepte nuestros puntos de vista; todos pensamos o actuamos de diferente manera y nada podemos hacer para evitarlo, pero sí podemos dejar claro que se estima y respeta a una persona que ante ti se ha mostrado abiertamente y con sinceridad. La envidia está latente en todos lados y, por desgracia, no se puede erradicar; solo es cuestión de plantearlo en tu pensamiento y no dejar que ese sentimiento maligno sea capaz de dañar la amistad.
La amistad es el sentimiento más puro que existe, a la vez que un lazo de unión imposible de superar, y todo esto va en beneficio de los seres vivos. ¡Agradezco vuestras aportaciones! En ellas son muchas las veces que podemos hallar las respuestas a nuestras situaciones personales y, como dice Teresa: «a través de los foros podemos aprender unos de otros». ¡Efectivamente!, así podemos concordar o debatir aquello que merezca la pena ser tenido en cuenta. Los foros en sí no son más que el lugar de reunión donde el diálogo hace posible el entendimiento entre las personas.
Si esto fuese posible hacerlo a nivel de calle y día a día, podríamos llegar a una conclusión urgente y necesaria. Actuando de manera individual, pero en conjunto y con un mismo objetivo, ¡conseguiríamos un mundo mejor! Podríamos disfrutar de él sin las desigualdades actuales que padecemos. Todos somos conscientes, pero muy pocos estamos dispuestos a hacer algo por conseguir que en la vida no existan las diferencias actuales que hay entre los seres humanos; llevándolo incluso más allá, respetando todo lo que nos rodea con el fin de preservar lo que hasta nuestros días ha llegado en beneficio de las generaciones venideras. ¡Es un derecho que tienen!
Intentar que esto sea posible es todo un reto que está en nuestras manos, y creo que aún estamos a tiempo. El diálogo es el camino más corto y efectivo. ¡Luchemos por conseguir el bienestar y la supervivencia de todos los seres vivos! Quizás esa sea nuestra misión y el destino final de nuestro paseo por la vida.
La ciencia ha demostrado que en la vida todo se repite una y otra vez cíclicamente; a través de ella somos conscientes de que la materia no se destruye, sino que se transforma, y también por mediación de ella somos conocedores de cómo surgió la vida en la Tierra. ¿Entonces por qué algunos se empeñan en afirmar que tras la muerte no hay nada más? Según la propia ciencia, todo depende de la unión de los átomos y las moléculas... Tal vez no recuperemos la vida tal cual la conocemos ni tendríamos por qué volver a ser un ser vivo; incluso podríamos formar parte de un desierto en forma de un granito de arena. Entonces, si partimos de esa premisa, está claro que las generaciones venideras podríamos ser nosotros mismos. Imaginemos que ese fuese el misterio que aún hoy el hombre no ha sido capaz de desvelar.
Asumo que puedo estar totalmente equivocado, pero ¿qué o quién podría demostrármelo? Soñar e imaginar es algo gratuito y cada cual puede hacerlo a su libre albedrío. El día que la Parca venga a por mí, partiré con la esperanza de encontrarme con todos y cada uno de los que en esta vida he conocido, tanto con los buenos como con los malos, pues, en el fondo, todos han contribuido a que sea quien soy y, sin ellos, no hubiese sido posible.