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Bienvenidos al foro: ¿Qué crees que aportas en Interchat y en la vida?
Creado por Albañil 62.
Neska: ¡Wooow...! ¡La intolerancia! Muchos caen en el desgano de la patanería y la grosería... No tienen la capacidad de ser lo bastante valientes como para enfrentar a las personas con la tan olvidada cortesía.
Albañil 62: Pero ¿de veras es tan difícil entender que el respeto es algo fundamental para la buena convivencia? He dicho por activa y por pasiva que no me gusta perder el tiempo en conflictos innecesarios, ni tampoco estoy obligado a dar explicaciones con respecto a mis aportes. Tan solo pido el mismo respeto que ofrezco; quien no lo entienda así, tendrá un problema. Tienen que comprender que no me voy a hacer responsable de lo que ellos puedan imaginar. Siento ser tan directo, pero prefiero esto antes que gastar mi tiempo en estupideces que no arriban a buen puerto.
Neska: ¡No, caballero, a veces me es difícil entender a seres como usted! Pero, viendo su actuar, ¡ni para qué pedirle que me explique! Los aportes en Interchat deben estar sujetos a las normas y a la ética. Siendo usted un moderador, debería saber que la ética y los valores han de florecer, ya que se entiende que un foro es para debatir. Si usted lo que quiere es un foro privado, le sugiero que coloque notas diciendo quiénes deben entrar y quiénes no... Es muy incómodo entrar a un foro así, donde el moderador da ejemplo de patanería en lugar de humildad. Ahora me retiro; no mi interesa seguir interactuando aquí.
Albañil 62: Como dice el refrán: «De fuera vendrán y de casa te echarán». Neska, por si no lo sabe, en la página hay muchos foros para discutir y debatir; pero en este lo que cuentan son los aportes. Lo único en lo que estoy interesado es en saber qué opina la gente, no en perderme en discusiones que, además de absurdas, no conducen a nada.
Por otro lado, le diré que lo mínimo que se debe hacer cuando se entra en un sitio por primera vez es pararse un poco a ver cómo funciona. No me interesa que esto se convierta en algo parecido a lo que ya abunda por aquí. Entiendo que haya personas que se diviertan a su manera; aunque no comparto su forma de actuar, las respeto y no voy a sus foros a imponer mis normas. Soy consciente de que cada quien es libre de elegir con quién conversar y con quién no, y por ello creo tener el mismo derecho que los demás. Por último, si algo de lo expuesto aquí no le gusta, no le voy a prohibir la entrada ni la participación, siempre y cuando respete las normas y se comporte como una persona civilizada, que es lo que hago yo cuando entro en otros foros.
Enfermera: «¡Vaya, por Dios! Me voy de casa y cuando vuelvo me la encuentro patas arriba». Me gusta cómo eres, Albañil. Valoro mucho tu forma de ser y que digas las cosas de frente. En mi caso, creo que a veces peco de ser demasiado educada, y es algo que detesto, porque cuando alguien es educado conmigo le tolero más de lo que debiera.
Por ponerte un ejemplo, hace poco salí a bailar. Yo suelo ser poco dada a entablar conversación con desconocidos, no me gusta dar mucho palique, pero ese día iba con una amiga que cuando bebe se transforma y le da por hablar con todo el mundo. Al cabo de un rato, se le acercó un chico, se puso a hablar con ella y un poco más tarde me lo presentó. Hasta ahí, más o menos bien. Después, el chico empezó a hablar conmigo y la verdad es que yo no me enteraba de lo que me decía; digamos que, más bien, no me interesaba. De repente, se puso a contarme chistes, a cada cual peor. El tío se reía sin parar. Yo me fui a bailar convencida de que se daría cuenta de que no quería nada con él, pero ni aun así surtió el efecto deseado. Es más, cuanto menos caso le hacía, más se interponía y me soltaba otro petardazo. Así estuvo durante un par de horas.
Por si fuera poco, para rematar, me dijo que tenía tatuada la cara de Eugenio, el humorista, en la espalda porque era su ídolo. En ningún momento se comportó de forma inadecuada, pero reconozco que era un auténtico pelmazo. Menos mal que al final se dio por aludido y se marchó; a partir de ahí fue cuando mejor lo pasamos mi amiga y yo. Pensé que no lo volvería a ver, pero si alguna vez me lo cruzo, le diré que me deje en paz, que no hay quien le aguante. Aquel día no se lo pude decir porque me daba reparo. Está bien ser educado, pero no tengo por qué aguantar a nadie; si a veces uno tiene que ser brusco, pues lo es, porque uno mismo debe ir primero. Eso sí, solo me muestro así con la gente maleducada, ¡con esos no me corto ni un pelo! Si la persona más o menos se comporta, sí que me cuesta mandarla a paseo.
Albañil 62: Entiendo que ir de frente por la vida y mostrarse tal y como uno es, sin duda alguna, es la mejor cara que una persona puede ofrecer de sí misma. A quien le interese, bien; y al que no, pues también. Nadie me va a imponer nada simplemente porque lo diga él; por eso me muestro como soy e incluso, a veces, exagero mi faceta borde u ordinaria, como prefieras llamarlo, con el único fin de evitar perder el tiempo.
Aunque actualmente no trabajo, me entretengo aquí no solo chateando; tengo varias aficiones, entre ellas escribir y participar en alguna que otra página. Cuando me conecto tengo abiertos los sitios en los que participo y, aprovechando algún descanso, lo empleo en responder a personas que me parecen coherentes tanto por cómo escriben como por cómo se comportan. Respecto al resto de usuarios, me parece muy bien que intenten conversar, pero tendrán que respetar la decisión de la otra persona. Aquí nadie tiene que imponer nada. Mi tiempo lo empleo en las cosas que a mí me gustan y no en mantener conversaciones vacías que no conducen más que al aburrimiento.
Tienen que aceptar que cada cual es diferente, piensa diferente y tiene amigos diferentes... y han de entender que en este lugar lo único que nos debemos unos a otros es respeto. Si han entrado en el foro, les ha parecido distinto y les ha gustado, pues que sirva como ejemplo para que cambien un poco; que dejen de crear tantos temas iguales o basados en otros que tuvieron éxito. Aquí, como en la vida, hay que renovarse o morir, y eso depende de cada uno. En mi caso concreto, sigo el camino que creo correcto. La vida me ha enseñado, después de andar por negros senderos, cuál es el rumbo que he de seguir, y cada uno tiene que aprender a vivir para sacar sus propias conclusiones. Para ello, no hay nada mejor que mostrarse como uno es y transcribir sus propias ideas y expresiones. Quizás no sean tan bonitas ni estén tan bien escritas como las de otros, pero siempre te identificarán como persona e incluso reconocerán tu carácter.
Por lo demás, procuro emplear el tiempo que me quede de vida en algo que me satisfaga; es la única manera de no caer en la monotonía ni en el tedio, y esto requiere sacrificio, o sea, que te lo tienes que currar. En fin, cada quien es libre de vivir y gastar su tiempo como le venga en gana, siempre que respete a los demás. Es así de simple, no es difícil de entender y solo es cuestión de aceptarlo.
Enfermera: Sí, concuerdo contigo. Me gusta tu forma de pensar y me gusta mucho cómo escribes. A pesar de que soy una persona normal y corriente y no me agradan todas las cosas que leo, cuando tú escribes me llegas al alma. Así lo siento, y eso no me pasa con cualquier lectura. Hablo con el corazón y no halago a nadie: digo lo que siento. También se te ve un hombre de fuerte carácter, pero lo mejor de ti creo que es la coherencia, algo que hoy en día es muy difícil de encontrar.
Albañil 62: Independientemente de las virtudes que pueda tener, si tuviese que decir cuál es la más notoria diría, sin dudarlo un segundo, que es la sinceridad. Del mismo modo, siendo conocedor de que poseo infinidad de defectos, llevo tiempo tratando de erradicarlos. No es tarea fácil, pero reconozco que he logrado que no me traigan graves consecuencias.
Enfermera, he de decirte que si te sintiese como una persona aduladora, ten por seguro que la conversación no habría llegado ni al cinco por ciento de lo intercambiado hasta ahora. Como he dicho en alguna ocasión, soy yo quien decide quién se puede acercar a mí y quién no, aunque siempre respetaré que otra persona decida conversar.
Hace tiempo, cuando entré en esta página, tenía puesto en mi perfil algo que me definía bastante bien. Lo que no entiendo es cómo hubo personas que se equivocaron tanto sobre quién y cómo soy, o sobre lo que me atrae o me repele de todo cuanto me rodea. Lo he buscado en mis archivos y lo voy a subir tal cual estaba. Espero que entiendas el mensaje que muchas personas de aquí demostraron no comprender en absoluto:
Texto extraído del antiguo perfil de Albañil 62:
«He tenido "problemas técnicos". No soy ni pretendo ser perfecto, porque la perfección es imposible de alcanzar; como tal, no existe, y no hay que perder el tiempo buscando algo que de antemano sabemos que no existe. Aunque entiendo y respeto que pueda haber personas interesadas en perder su tiempo y su vida en algo tan irreal. Además considero que, si existiese la perfección y esta fuese una persona, estaría representada en mi esposa, ya que no entiendo por qué aguanta mi forma de ser y de actuar. Soy consciente y reconozco que la convivencia conmigo es difícil, más que nada por el hecho de que no me ando por las ramas y llamo a los animales, objetos y personas por su nombre».
Esto es algo que yo considero una virtud; sin embargo, hay quien lo interpreta como un gran defecto por mi parte.
Enfermera: Me alegra que te des cuenta de que soy sincera cuando digo lo que pienso. El relato que tienes subido en el blog, «El camino», me gustó mucho; al leerlo era como si te transportara y estuvieras en contacto directo con la propia naturaleza. Me pareció una reflexión muy bonita. Puede que la convivencia contigo sea difícil, pero estoy convencida de que tu mujer sabe apreciarte y te acepta como eres. Eso pasa porque, cuando queremos de verdad, aceptamos a los demás tal y como son. No cabe duda de que eres afortunado por tener a esa esposa a tu lado.
Albañil 62: La verdad es que sí. A pesar de que apenas estamos de acuerdo en algo —excepto en que vivimos y compartimos nuestras vidas bajo el mismo techo—, nos queremos y respetamos por encima de todo. Es cierto que tenemos nuestros más y nuestros menos, como cualquier otra pareja, pero creo que el éxito depende de saber hasta dónde puede llegar uno. La confianza, el respeto y la sinceridad son elementos clave que no han de faltar en ningún tipo de relación; partiendo de esas tres premisas, siempre se puede llegar a buen puerto.
Por otro lado, estoy convencido de que la causa principal de los divorcios se debe a que la mayoría de las parejas buscan personas con similares gustos y aficiones, en lugar de buscar esa base.
Hoy tengo fiesta. Me he levantado y he mirado el calendario: se acerca Semana Santa. Las vacaciones hay que hacerlas y me pregunto... ¿Por qué no descansar en casa en vez de en París?
