EL SUSURRO DEL EBRO Y EL RÍO DEL TIEMPO
Escrito el 25 de noviembre de 2015, a orillas del Ebro, cerca de la desembocadura del Bayas, revisado el día 11 de abril de 2026
Sentado en las escaleras de hormigón, mientras intentaba avanzar en el borrador de mi novela, fui asaltado por una sensación extraña: una calma absoluta. El río, el día, los pájaros y hasta mi propio pulso parecieron detenerse. Durante unos instantes, ni el murmullo de las fábricas cercanas ni el picoteo del carpintero en el chopo de la otra orilla existieron. El tiempo, simplemente, dejó de transcurrir.
La realidad me devolvió el susurro de una hoja al caer sobre el agua. Fue un sonido lastimero que rompió el hechizo y dio paso al despertar de la vida: los árboles temblando con la brisa, el reclamo de la picaza, el chirriar de los verdecillos, el eco del carpintero y la tímida presencia del jilguero.
Observando a los peces saltar y a los pescadores que aparecían en la distancia, comprendí que la melancolía del otoño no es un final, sino una transición necesaria hacia un nuevo resurgir. Pensé entonces en la crisis que nos rodeaba: quizás no sea más que una vicisitud, un ciclo que, si logramos superar, nos permitirá renacer, una y otra vez, como el Ave Fénix.
Transcribo estos pensamientos no solo por la necesidad de compartirlos, sino tal vez para entender, entre el rumor del río y la calma del otoño, el porqué de mi propio existir.

Este escrito evoca profundamente la capacidad de superar el trauma o el estrés intenso, permitiendo que el sistema nervioso y la psique se restauren a través de la quietud. Representa el paso del bloqueo emocional a la reconexión con la vida, fluyendo nuevamente como los sonidos naturales tras un silencio abrumador.
ResponderEliminar• El Silencio como Punto de Inflexión: no es vacío, sino un espacio de preparación y, a veces, de "segunda vida" para proyectos o emociones.
• La Resiliencia en el Despertar: similar a encontrar alegría tras superar barreras de dolor y miedo, el suave despertar simboliza la restauración interior.
• Metáfora de Cambio: el paso de la "no-vida" a la aceptación y la presencia consciente, similar a salir de un abismo personal.
Esta transición poética es un recordatorio de que incluso en el silencio más profundo, la vida tiene la capacidad de reiniciarse.