Anhelos y metas por alcanzar…
Escrito en 2013, revisado el 3 de abril de 2026
Estoy tan habituado a adaptarme a las situaciones que la vida me plantea como a las etapas que he tenido que ir superando desde el mismo día en que aquel espermatozoide logró alcanzar el óvulo de quien, nueve meses después, me traería al mundo: mi madre… hasta hoy.
A lo largo de ese camino, las circunstancias han sido muy distintas entre sí. Algunas, incluso, podrían haberme costado la vida… Pero no es del pasado de lo que quiero hablar.
Hoy escribo desde el presente… y hacia el futuro.
Desde hace un tiempo siento la necesidad de intentar superar algo grandioso. Algo cuyas posibilidades, por primera vez en mí, me generan dudas reales sobre si lo conseguiré o no.
Pero tampoco eso será suficiente para dejar de intentarlo.
Lo haré hasta el final de mis días.
El motivo es bien distinto a todo lo anterior. Si en otras ocasiones tuve que sufrir y esforzarme para alcanzar algo y disfrutar del triunfo, en esta ocurre justo lo contrario: me siento plenamente satisfecho por el simple hecho de sentir esa necesidad.
Y no es la vida quien me la ha impuesto.
Es la sociedad en la que vivimos.
No, no me refiero a ser o no escritor, ni a llamar la atención de los demás. Eso es una nimiedad comparado con lo que realmente pretendo…
Afortunadamente, sé quién soy y hasta dónde llegan mis limitaciones.
Y, aun así, no puedo evitar hacerme una pregunta:
Si cuando fumaba me llamaban fumador, y cuando bebía en exceso me llamaban alcohólico…
¿por qué ahora que escribo no habría de considerarme escritor?
¿Porque lo digan los demás?

La observación de que la sociedad actual padece una "manía casi obsesiva" por el reconocimiento externo —fama, éxito y métricas de ventas— en lugar de valorar la esencia o la calidad intrínseca de una acción es una crítica frecuente en la sociología y la psicología moderna. Esta tendencia Prioriza la validación externa sobre el valor interno.
ResponderEliminarAquí te detallo los aspectos clave de este fenómeno:
• Obsesión por la Validación Externa: la sociedad actual está condicionada para valorar la aprobación de los demás por encima de la satisfacción personal, un fenómeno potenciado por las redes sociales que convierten la autoexpresión en una actuación constante.
• Fama vs. Éxito: existe una distinción importante entre éxito (hacer lo que amas) y fama (una recompensa arbitraria). La fama no garantiza una vida feliz ni es sinónimo de mérito, a menudo provocando soledad y falsas percepciones.
• La "Dictadura" de los Resultados: se tiende a etiquetar acciones o personas basándose en resultados inmediatos y medibles (vistas, 'likes', dinero), ignorando el proceso, la maestría técnica o el impacto emocional profundo.
• Consecuencias Psicológicas: la búsqueda constante de aprobación externa provoca una adicción al reconocimiento, que genera ansiedad y disminuye la capacidad de autovaloración.
• La Esencia vs. La Imagen: mientras que la "esencia" (desarrollo personal, relaciones, pasión) aporta un bienestar sostenible, los valores externos (fama, estatus) suelen generar insatisfacción a largo plazo.
En resumen, la sociedad a menudo intercambia el valor genuino por la visibilidad efímera, priorizando el etiquetado (cómo se ve desde fuera) sobre la esencia (qué significa por dentro).