lunes, 10 de agosto de 2026

Parte 2, episodio 8, ¿QUÉ HAY TRAS LA PANTALLA?

 

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Bienvenidos al foro: ¿Qué crees que aportas en Interchat y en la vida?
Creado por Albañil 62.

Albañil 62: Buenos días a todos. Enfermera, como bien dices, entiendo que Internet es una herramienta de muchísima utilidad; eso es algo que está sobradamente demostrado. Según tengo entendido, se creó con el fin de facilitar la comunicación y generar procesos que de otra manera serían imposibles, además de ser un medio accesible. El problema que conlleva es que una serie de personajes aprovechan el tirón para hacer de esto su forma de vida, utilizándolo con frecuencia para engañar y lucrarse del trabajo de otros. Con todo, Internet es una herramienta concebida para facilitar la vida al ser humano, independientemente del mal uso que se pueda hacer de ella.

En mi caso, llevo unos ocho años por este medio y la verdad es que me viene muy bien como entretenimiento. Si he de ser sincero, en todo ese tiempo no ha surgido nada parecido a lo que considero una amistad; quizás sea porque tengo el listón muy alto, la verdad es que no lo sé. Reconozco que soy selectivo a la hora de conversar y compartir mi tiempo; no me gustan los compromisos de tener que estar hablando con los demás me apetezca o no. Creo que eso es algo muy a tener en cuenta, ya que no siempre se dispone de tiempo para contestar a los amigos, y eso aquí es algo que entiende muy poca gente. No quiero decir que mi postura sea la correcta ni mucho menos, es solo mi forma de ver las cosas. Si tienes demasiados compromisos y te dedicas a contestar a todos y cada uno de los que te comentan algo allá por donde vas, sencillamente no harías otra cosa al cabo del día. Eso, más que amistad, lo intuyo como una esclavitud, y no estoy por la labor.

Enfermera: Estoy de acuerdo contigo en que Internet está hecho para facilitar la vida del ser humano y en que tampoco me gusta el compromiso. Hay veces que dispones de un rato para comentar y otras veces no. En cuanto a la amistad de verdad, siempre es difícil encontrarla, y supongo que por Internet todavía más. A mí, personalmente, lo que me molesta mucho —como ya te he comentado alguna vez— es que la gente siempre va buscando algo. Me gusta hacer las cosas de manera desinteresada y observo que aquí los usuarios suelen ser muy interesados; eso es algo que no me gusta ni poco, ni mucho, ni nada.

Albañil 62: La mejor manera de saber de qué va la gente, tanto por este medio como fuera de aquí, es mediante la observación. En Interchat basta con fijarte en lo que escriben y en cómo se comportan; fuera de la virtualidad, en lo que dicen y hacen. Sin duda alguna, la observación es el mejor de los remedios para no perder el tiempo con personas que únicamente se acercan a ti con una intención oculta.

En mi caso, han sido muchas las mujeres que se han puesto en contacto conmigo a través del privado. Les contesto por educación, pero en cuanto me doy cuenta de sus verdaderas intenciones, les pido que se pasen por mi perfil. Lo hago con la idea de que lean y se enteren de que no busco absolutamente nada más allá de leer y observar el comportamiento de la gente. Al sentirse rechazadas, en alguna ocasión han utilizado el insulto por despecho para intentar provocarme; pero, al ver que no entro al trapo —o en su juego, como prefieras llamarlo—, la mayoría de las veces desaparecen. En fin, entiendo que mi estrategia para liberarme de ellas quizás no sea la más ortodoxa, pero me ayuda a evitar grandes pérdidas de tiempo.

Enfermera: ¡Sí!, comparto contigo lo que has dicho. La verdad es que este lugar me gusta por los foros de discusión, porque en ellos puedes entrar y dar tu opinión. Yo no sabía nada de este sitio hasta que una mañana apareció en mi ordenador una nota avisándome de que un amigo me había añadido; decidí curiosear un poco y, como me gustó a simple vista, por eso sigo aquí.

Lo que me dices de la observación es totalmente cierto. Aquí, como en todas partes, hay gente amable que habla contigo sin buscar nada más; pero hay otros que se piensan que el hecho de registrarte en esta web es una señal inequívoca de que quieres ligar, y no cejan en su empeño de hacértelo saber por activa y por pasiva, sin importarles lo más mínimo que les adviertas que están equivocados. He observado también que la gente se enamora enseguida solo por ver las fotos que subimos al perfil o por cómo escribe la otra persona. Su comportamiento, además de no ser acorde a la edad que indican, deja en evidencia que de poco les ha servido lo vivido hasta ahora. Tengo la impresión de que la gente echa a volar su fantasía y se la cree; pienso que hay personas en estos sitios que, en vez de estar conectados, deberían acudir a un especialista en psicología.

Albañil 62: Bueno, eso de enamorarse y comportarse así está bien hasta cierta edad; en la juventud o en alguien que quiera cambiar su situación personal es algo que entiendo y comparto. Todo lo demás, en mi opinión, no es más que una alarmante falta de madurez. Aunque no esté de acuerdo ni comparta esa filosofía de vida, lo respeto; solo pido que las personas interesadas en esos menesteres no ocupen mi tiempo. Estoy casado e, independientemente de cómo funcione mi matrimonio, hoy por hoy no necesito nada. De lo que sí estoy más que seguro es de que, en caso de necesidad, jamás buscaría algo así por este medio.

Incluso, en ese sentido, considero que los animales son más civilizados, ya que la mayoría de ellos mantienen relaciones afectivas o sexuales solo cuando la hembra entra en celo, con el único fin de garantizar la supervivencia de su especie. Es mi opinión; no digo que sea una verdad absoluta y mucho menos tener la razón, es simplemente lo que pienso al respecto. Por lo demás, cada cual puede hacer con su cuerpo y con su vida lo que le venga en gana.

Procuro emplear mi tiempo en cosas que creo que son más necesarias y que me aportan felicidad y tranquilidad. Cuando uno tiene la conciencia tranquila es cuando mejor percibe la felicidad. Es fácil engañar a los demás, pero cuando uno se miente a sí mismo no puede escapar; la conciencia se lo recuerda una y otra vez. Uno no puede evadirse de sí mismo, de la misma manera que tampoco nos podemos desprender de nuestra sombra: tanto la una como la otra nos acompañan en el camino que tenemos que cumplir antes de llegar a quién sabe dónde, cómo, cuándo y por qué...

Enfermera: ¡Sí!, la verdad es que es así. Hay que respetar las formas de ver las cosas de cada cual; cada uno debe encontrar la manera de vivir su vida y sentirse a gusto consigo mismo. El otro día lo hablaba con una amiga: la forma en que nos enfrentamos a nuestros problemas es lo que hace que tengamos ganas de seguir adelante. No podemos esperar nunca que las cosas salgan exactamente como nosotros queremos; debemos hacer lo que deseamos, pero siempre dentro de nuestros límites y sin forzar las situaciones. Creo que hay cosas en esta vida que no se pueden controlar. Aunque muchas veces sea difícil plantarle cara a las dificultades, si uno lo hace fiel a sus convicciones, al menos estará siendo coherente consigo mismo.

Albañil 62: Cuando te enfrentas a un problema, el simple hecho de hacerlo ya lo puedes considerar como una victoria; en cambio, si lo evitas, no lo arreglas, sino que contribuyes a que empeore. Considero que siempre es mejor coger al toro por los cuernos: puede que seas corneado, pero si lo esquivas, este aprovechará la oportunidad y, además de embestirte, terminarás pisoteado.

Respecto al matrimonio, cada día estoy más convencido de que, a nuestra manera, mi esposa y yo hemos nacido el uno para el otro. Creo que las principales causas de divorcio hoy en día se deben a que la mayoría de las parejas buscan a personas con idénticos gustos o aficiones. En mi caso, apenas estamos de acuerdo en algo, excepto en que vivimos y compartimos nuestras vidas bajo el mismo techo. Nos queremos y nos respetamos por encima de todas las cosas, pero también tenemos nuestros más y nuestros menos, como cualquier otra pareja. El éxito solo depende de saber escuchar, de conocer los límites de cada uno, y de mantener tres pilares: la confianza, el respeto y la sinceridad son elementos que en cualquier tipo de relación no pueden faltar. Creo que, partiendo de esas tres cosas tan sencillas, se puede llegar siempre a buen puerto.

Enfermera: Buen tema para hablar. Creo que la convivencia en pareja siempre es difícil, y el secreto no sé dónde estará. He conocido a mujeres que son verdaderas brujas, insoportables, y sus esposos siguen queriéndolas; y he conocido a señoras maravillosas que no han tenido nada de suerte. De todas formas, parece que somos un poco masoquistas: cuando una persona es buena con nosotros no solemos valorarla, salvo cuando la perdemos.

En cualquier caso, creo que hoy en día falla lo principal, que para mí es querer de verdad. A la gente le cuesta entregarse por miedo a sufrir y solo da de sí misma las migajas. Tú hablas de algo muy importante en la convivencia: el respeto y, sobre todo, la sinceridad. Esta, desde mi punto de vista, es fundamental para el buen funcionamiento de todo. Hay muy poca sinceridad; pienso que en las parejas de hoy en día se sobrevalora el sexo por encima de la entrega, la ternura y el afecto.

Albañil 62: Bajo mi punto de vista, una de las causas principales de ese fracaso es la falta de comunicación. Vivimos de forma tan individualizada que damos por hecho que la otra persona piensa de igual manera que nosotros. Ese es un craso error; el hecho de que puedas llevar cincuenta años unido a otra persona no quiere decir que la llegues a conocer al cien por ciento. Las personas cambiamos: no solo cambia el aspecto físico, sino que con los años se transforma la manera de pensar e incluso de comportarnos.

Hay veces que creemos estar haciéndolo todo de maravilla y, si seguimos con la pareja, es simplemente porque el otro lo tolera, independientemente del cariño que pueda sentir hacia esa persona que le ha acompañado durante al menos dos tercios de su vida. En fin, es un asunto tan complejo y tiene tantas variantes como número de personas en el mundo; es algo muy difícil de hacer coincidir. Por otro lado, nada en la vida es al cien por ciento; incluso cuando queremos tener la razón o hablamos de la verdad, esta jamás es una verdad absoluta en sí misma.

Enfermera: ¡Sí!, es cierto, nunca llegamos a conocer del todo a la otra persona. Supongo que es una limitación humana o que los sentimientos nos impiden ser imparciales con la persona que queremos. La verdad es que la comunicación es algo que pensamos que no debería ser tan difícil porque compartimos un lenguaje y utilizamos las mismas palabras, pero luego resulta que eso no es suficiente para entendernos. Puede que la pareja pase por diferentes etapas a lo largo del tiempo y que no esté libre de crisis; pero, en mi caso, no lo veo tan complicado. Quizás porque veo las cosas desde mi propia perspectiva: sé cómo soy y tengo mis ideas muy claras respecto a la vida en pareja.

Para mí, hay que compartir, al menos en lo principal, el mismo proyecto de vida. Si uno quiere vivir con alguien, hay que tener claro lo que se quiere y lo que se espera de esa vida en común. Entiendo que no tiene por qué ser un lecho de rosas, pero si lo basas en una firmeza de carácter, en estar con esa persona en lo bueno y en lo malo, en no tirar la toata cuando las cosas se tuercen y, sobre todo, en no ser egoísta, se sale adelante. Eso es lo más difícil: una lucha en común de ambas partes para que las cosas funcionen.

Albañil 62: Para que las parejas funcionen bien es necesario que existan factores dinámicos que estimulen la relación. Cuando todo es comedido, plano y estudiado, caes inevitablemente en la monotonía y, por consiguiente, en el aburrimiento y la desidia. Te pongo una comparación: los días soleados están muy bien, pero si fuesen siempre así, la vida no podría continuar tal y como la conocemos. Por eso tiene que haber días buenos, días malos y todos los estados meteorológicos que puedas imaginar; pero el hecho de que un día amanezca de una manera u otra no tiene por qué afectarte negativamente.

Cuando salgo a caminar, el hecho de que el día amanezca lluvioso no es impedimento alguno para mí. Es más, muchos de esos días al final solo llueve un cuarto de hora, y resulta maravilloso contemplar cómo después de la tormenta vuelve la calma; la vida sigue, pero no como si no hubiese pasado nada, sino que lo percibes, lo agradeces e incluso lo valoras más. No sé si se entenderá lo que quiero transmitir; hay veces que no encuentro las palabras adecuadas para expresar determinadas situaciones.

Enfermera: ¡Sí!, creo que te entiendo perfectamente. Las dificultades son necesarias en muchas ocasiones para valorar lo que uno tiene. El atractivo para que la relación no pierda esa chispa que mantiene encendida la llama del amor se encuentra, precisamente, en la variedad de caracteres y en aceptar la forma de ser del otro. Creo que hablábamos de eso. En definitiva, cada pareja es un mundo, lo cual demuestra lo complicados que somos todos y lo compleja que puede llegar a ser una relación.




domingo, 9 de agosto de 2026

Parte 2, episodio 7 ¿QUÉ HAY TRAS LA PANTALLA?

 

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Bienvenidos al foro: ¿Qué crees que aportas en Interchat y en la vida?
Creado por Albañil 62.

Albañil 62: Hola, buenos días a todos. A veces la locura es la única ventana que nos hace ver la auténtica realidad de las cosas. Detrás de los grandes genios siempre se ha dicho que estaban locos; sin embargo, poseían una capacidad asombrosa para crear cosas positivas y maravillosas. Una cosa es la locura genial y otra muy distinta el padecer un trastorno mental; aunque parezcan conceptos cercanos, en realidad no tienen nada en común.

Por eso digo que para entender la vida hay que estar un poco locos y no poner freno a los pensamientos ni a las ideas. Todos sabemos que, hace unos años, ponerse a hablar en voz alta frente a una pared significaba que los demás te tomasen por un descerebrado. Partiendo de esa base, si alguien nos preguntase qué diferencia existe entre aquello y ponerse a hablar o escribir frente a una pantalla, seguro que la mayoría diríamos que en este medio nos contestan a las preguntas que hacemos. Pero esa no me vale como respuesta acertada, ya que los personajes que aparecen en la Biblia y los enfermos mentales también oyen voces y respuestas. ¿Dónde está la diferencia? Entiendo, por tanto, que se puede ser un loco sin llegar a sufrir una enfermedad mental.

Enfermera: ¡Sí! Una cosa es estar loco desde el punto de vista patológico y otra muy distinta es la locura creativa. Cuando nos referimos a la creatividad, a la diversidad de ideas que una persona puede expresar en un momento o época determinados, o a la manera peculiar de observar el mundo de quienes se salen de lo cotidiano en su forma de expresarse, ese tipo de locura no es enfermiza. La creatividad es un don que tienen pocas personas y se puede plasmar a través de la arquitectura, la escritura, la música o la pintura. Pienso que ese tipo de locura sí sería bueno que fuera contagiosa.

Albañil 62: Algunos locos de la antigüedad murieron por defender lo que ellos percibían, simplemente por ir en contra de los que entonces ostentaban el poder. Por citar un ejemplo: Nicolás Copérnico (1473-1543), astrónomo polaco, conocido por su teoría heliocéntrica, aquella que sostenía que el Sol se encontraba en el centro del Universo y la Tierra giraba a su alrededor. Como él, corrieron la misma suerte todos aquellos que osaran ir en contra de los poderosos. Hoy en día ya no te matan; pero aquellos que permanecen ciegos o pasivos ante la realidad del sistema instaurado en la actualidad te siguen llamando loco cuando luchas por conseguir lo que te pertenece por derecho natural y legislativo.

Entiendo que todo lo que no sea así no puede ser tratado ni llamado supervivencia. Esta no trata solo de vivir, sino de luchar para que la supervivencia sea efectiva y perdure; así ha sido hasta ahora y así debería seguir siendo. En otra época, otros lo tuvieron bastante más difícil y no solo fueron capaces de sobrevivir, sino que además nosotros hemos podido existir gracias a ellos y a su lucha. Estas personas son las que para mí realmente son merecedoras de todos los logros conseguidos por el ser humano actual; ellos sí que podrían ser envidiados por su grandeza y sacrificio, y no los de ahora, que en su gran mayoría solo están interesados en su propio bienestar personal y social. ¡Hay veces que me hubiese gustado no pertenecer a la especie humana, esa que cree ser racional y en cambio actúa en contra de los principales medios para asegurar la supervivencia! Sí, ¡estoy hablando de la Naturaleza!

Enfermera: ¡Sí!, te entiendo. En la película Los pájaros, de Alfred Hitchcock, estos atacaban a los seres humanos. La verdad es que nunca entendí muy bien esa película, pero sí lo que quería dar a entender: una especie de rebeldía de la Naturaleza contra la especie humana por el trato que recibe de nosotros. Mirándolo desde ese punto de vista, tiene su explicación. Podría verse como una especie de metáfora de protesta por parte de la Naturaleza a través de los pájaros como forma de defensa para sobrevivir, intentando eliminar a la especie que hace peligrar su existencia. ¡Espero que eso nunca suceda! Sigo siendo optimista: puede que algún día podamos vivir en armonía con la madre Naturaleza.

Albañil 62: Está demostrado que la supervivencia de las especies depende exclusivamente de agruparse en rebaños, manadas, colonias o familias... Así lo entienden todas, a excepción de la humana, que está empeñada en que se puede vivir de manera individualizada. Actualmente estamos comprobando el precio que hay que pagar por ello, pero, ¡lamentablemente!, al no estar todos afectados de la misma manera, nadie se quiere comprometer más de la cuenta. Primero ha sido la construcción, ahora empiezan los recortes y, de seguir así, cuando seamos la mayoría los afectados, ¿qué nos quedará?

Creo que hay que ser más justos y no esperar. De seguir así, la única solución será la misma que en el año 1929, como todos ya sabemos. Bien dice el refrán que «no hay dos sin tres», y normalmente los refranes se cumplen al pie de la letra. ¡Qué pena que no se una la gente para evitar esta lamentable situación! Una crisis provocada por quienes codician dominar el mundo y cuya única intención es sentirse los más poderosos, sin importarles lo más mínimo acabar con su propia existencia.

Enfermera: Probablemente no te falte razón. Yo creo que la Tierra es un ser vivo y como tal tiene su propia forma de comportarse. A veces se nos olvida que nuestro planeta está formado por continentes y, a pesar de que nos parece tan sólido, se asienta sobre un mosaico de placas tectónicas que están en continuo movimiento, chocando unas con otras y cambiando la geografía y forma de la Tierra desde el principio de los tiempos. Creo que nuestro planeta tiene su propia forma de defenderse. En él se han extinguido muchas especies sin que el hombre haya tenido nada que ver; me refiero a los dinosaurios. Si es cierta la teoría, la Tierra sobrevivió al cataclismo que supuso el impacto del asteroide que hizo desaparecer a la mayoría de ellos. El planeta estuvo durante bastante tiempo en la penumbra, pero volvió a resurgir con nuevas especies, entre estas los mamíferos, que han sido el grupo dominante desde entonces y al que pertenecemos nosotros. Puede que la especie humana se extinga, pero creo que la Tierra tiene la capacidad de recuperarse y de volver a crear vida. Partiendo de esta premisa, ¿quién nos dice que de entre estas nuevas especies no pueda surgir una superior y mejor que la nuestra? Todo es posible si tienes esperanza; para mí, la esperanza es lo último que se pierde.

Albañil 62: En mi caso, la esperanza tampoco la tengo perdida. De hecho, mi intención es concienciar a las personas de que depende, en gran medida, de nosotros la supervivencia de las especies actuales. Somos los principales culpables, por ejemplo, del agujero de la capa de ozono, un gas cuya función principal es filtrar los rayos ultravioletas. Los UVA son inofensivos, pero existen otros como los UVB y los UVC que son dañinos y, en algún caso, letales. El causante directo de la eliminación del ozono es el hombre.

Todos sabemos, o deberíamos saber, que la Tierra ha ido evolucionando desde los comienzos, como bien dices, y que antes de que albergara vida existían otro tipo de gases que formaban la atmósfera primitiva. Al ir cambiando estos, se hizo posible la biosfera y el mundo actual. Hasta ahí estoy de acuerdo contigo; pero eso no me impide tratar de concienciar al resto de los seres humanos para que sea la propia Naturaleza la que actúe cuando crea conveniente. Si tenemos en cuenta que al igual que los malos hábitos alimenticios influyen en la salud de las personas o animales generando enfermedades graves que pueden llevar al fallecimiento, pensando así, para mí el hombre es la peor de las enfermedades que la Tierra pueda tener. Si el ser humano alardea de grandeza creyendo ser un animal racional, en vez de sentirse por encima de los demás seres vivos lo que debería hacer es actuar acorde a sus pensamientos y en beneficio de todos. Así aseguraría esa supervivencia por la que los demás animales luchan diariamente. Sin embargo, por tenerlo más fácil y estar acomodado, el ser humano no hace nada por evitar la aceleración con la que caminamos hacia un triste final. ¡Dejemos, pues, que sea la creadora de vida, es decir, la Naturaleza, la que decida cuándo acabar con su existencia y no seamos el cáncer que acelere su macabro final!

Enfermera: Sí, te entiendo y te comprendo perfectamente, y probablemente tengas mucha razón en lo que dices. Pero, aunque te parezca una tontería, verte tan negativo me preocupa. Me hace sentir mal, como cuando alguien se encuentra mal y no sabes cómo ayudarlo. Me gustaría, no sé... ¡poder animarte!, y que fuera posible de alguna manera evitar lo que dices para el bien de todos. Sobre todo para no sentirme tan impotente.

Albañil 62: Bueno, quizás esa conclusión a la que has llegado es porque no ves mi expresión facial. En ningún momento permito que nada de lo que me rodea me afecte más de lo que estoy dispuesto a tolerar. Una cosa es comentar la situación actual que estamos padeciendo y otra bien distinta es obsesionarse y caer enfermo por ello. En mi caso, soy consciente de que esto no es más que una racha y que, al igual que todo lo que comienza ha de terminar, el tiempo que tiene que transcurrir entre una situación y la otra no es más que una transición. Entonces, el hecho de manifestar mi desacuerdo con respecto a cómo está cursando todo no tiene por qué afectar a mi estado de ánimo; principalmente, porque no permito que me afecte moralmente.

Otra cosa distinta es que tenga que adaptarme al medio que emplean las grandes potencias. Afortunadamente para mí, necesito muy poco para sobrevivir. En la actualidad no mantengo ningún vicio y empleo el dinero en cosas como el alimento, la vivienda, la ropa... o sea, lo más básico e imprescindible, sin que por ello tenga que prescindir de algunos dispositivos tecnológicos, ya que estos, por un módico precio, me aportan mucha satisfacción. Internet es un claro ejemplo: por 39 euros al mes me permite estar conectado, desarrollar la creatividad, hablar por teléfono con la familia y verlos si llega el caso mediante una videoconferencia sin tener que añadir coste alguno. Cuento con un móvil de última generación, pero más que nada por las prestaciones de que dispone, como la cámara de vídeo y fotos, ya que en llamadas gasto lo justo dentro de la tarifa plana que tengo contratada.

Mi situación actual con respecto a los gastos, la verdad, no me preocupa mucho. no entro en bares, no como en restaurantes, no voy al cine... pero más que nada porque no lo veo como algo vital para poder sobrevivir. Y, por si alguien piensa que vaya una vida más aburrida, siento decirles que, en mi caso, no tengo tiempo ni de aburrirme: el aburrimiento como tal no existe y «solo las personas aburridas son las que padecen el aburrimiento». En ese caso encuentro absurdo ir de un sitio para otro cuando al final siempre terminan aburriéndose. En ese sentido, me siento una persona dichosa y privilegiada. Las cosas tienen la importancia que uno les quiera dar y entiendo que no es necesario dejarse arrastrar en ningún momento por ninguna adversidad. Por inverosímil que parezca, es algo que se puede llegar a dominar, siendo conscientes de que «si un problema tiene solución para qué sufrir, y si no lo tiene, pues lo mismo».

Para mí está claro que todo depende de uno y no de lo que nos rodea. Esto es algo que se suele alcanzar después de haber pasado por diferentes circunstancias en la vida, ya que a través de las adversidades podemos adquirir experiencia y, en caso de que se presente una situación parecida, juegas con la ventaja de que ahora sabrás cómo defenderte. Todo ello te hace más fuerte frente a los reveses, te hace crecer y madurar como ser humano. Se aprende mucho más cuando tienes que enfrentarte a la cruda realidad de la vida. Otros, en cambio, prefieren evitar la realidad de sus días jugando a vivir buscando aventuras de amor o amistad por Internet. Entiendo que no hay ningún medio más eficaz para resolver cualquier problema que haciéndole frente, y no evadir la realidad creyendo que todo en la vida es virtual... En fin, cada uno ha de responder y afrontar la vida según sea dueño de sus actos.

Enfermera: Estoy de acuerdo contigo en todo. Quizás el problema lo tengo yo, que soy muy susceptible cuando leo algo; soy sumamente emocional. Pero también, al igual que tú, intento que nada me afecte demasiado. Yo tampoco soy de mucho gasto, soy feliz con cosas muy sencillas. Sin embargo, en Internet soy nueva; nunca me había atraído la tecnología porque me resulta un poco fría, pero desde que me he metido en estos sitios pienso que, además de servir como entretenimiento, es el futuro y como herramienta de trabajo es muy útil.




sábado, 8 de agosto de 2026

Parte 2, episodio 6, ¿QUÉ HAY TRAS LA PANTALLA?

 

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Bienvenidos al foro: ¿Qué crees que aportas en Interchat y en la vida?
Creado por Albañil 62.
Albañil 62: Buenos días a todos. Caminando junto al río surgió a raíz de una vivencia personal durante un paseo matinal a orillas del río que discurre a unos cien metros de donde resido. Cuando salgo a caminar, mi pasatiempo favorito es dejarme llevar por mis pensamientos; el río y el monte son los lugares que me permiten viajar libremente hasta mi subconsciente. Hay veces que, al regresar, tengo la firme sensación de haberlo vivido tal cual lo expreso. Es una pena no poder hablar con esta soltura con la gente de a pie, ya que podrían tratarme como a una persona diferente, llamándome vulgarmente «loco». Considerando que el precio a pagar en la sociedad es demasiado elevado, a día de hoy es un riesgo que prefiero evitar.
Enfermera: Lo entiendo perfectamente, pero yo en tus palabras solo veo belleza. Es un relato tan hermoso... Me produce un efecto igual al de escuchar una melodía que me conmueve o contemplar un cuadro que me cautiva. Me siento bien; no sabría explicarlo, pero al leerte me he sentido parte del paisaje. Me resulta fácil comprender lo que experimentas. Empiezo a empatizar profundamente con tu amor a la naturaleza; todo lo que has escrito me ha parecido bellísimo y me ha gustado mucho.
Albañil 62: La naturaleza es la responsable de producir todo lo necesario para que podamos vivir; de ella brota absolutamente todo. Lo único que nos pide a cambio, a través de las imágenes que de manera sutil nos muestra, es que la protejamos un poco, porque a veces se siente abandonada y desvalida... Considero que, si nos esforzásemos en conservarla, sería muy poco el esfuerzo exigido para los incontables beneficios que obtendríamos, ya que lo que verdaderamente está en juego es la supervivencia y la coexistencia de todos los seres, tanto de los vivos como de los inertes.
Enfermera: El amor a la naturaleza es algo precioso y el deseo de cuidarla, además del beneficio salubre para los propios humanos, es fundamental. Si favorecemos un equilibrio climático y unas condiciones de vida adecuadas, prolongaremos la salud de nuestro propio planeta.
Has hablado también de que la materia «no se destruye, se transforma». Quizás no venga a cuento, pero me he acordado de la mecánica cuántica. Esta ciencia dice que las partículas subatómicas (como fotones o electrones) tienen la asombrosa capacidad de estar en dos lugares al mismo tiempo. Existe un experimento mental para explicar este fenómeno llamado la paradoja del gato de Schrödinger, que consiste en encerrar en una caja opaca a un gato junto a un matraz con veneno y un dispositivo con un martillo, el cual se activa si detecta la desintegración de una partícula subatómica. Al lanzarse la partícula, se produce la paradoja de que esta se encuentra en dos estados simultáneos: se ha desintegrado y no se ha desintegrado a la vez. Por consiguiente, hasta que no se abre la caja, el resultado es que el gato está al mismo tiempo vivo y muerto.
Cuento esto porque los misterios de la materia y de los átomos son algo que me apasiona; la mecánica cuántica es una ciencia que en el futuro revolucionará el mundo de la informática a través de los ordenadores cuánticos, capaces de realizar cálculos y algoritmos masivos que las máquinas actuales no pueden procesar. El propio pensamiento humano siempre ha establecido una distinción entre materia y espíritu, y resulta evidente en qué consiste la diferencia: lo que no tiene una forma sólida aparente y es capaz de mover a algo distinto se llama espíritu. Así, una visión consecuente sería afirmar que la materia no manifiesta —la más sutil— desempeña un papel semejante a lo que concebimos como espíritu. Ambas dimensiones son materia en movimiento: una sutil y otra bruta. Ahora bien, sea lo que sea lo que queremos decir con lo que habita más allá de lo físico, es algo que no podemos aprehender con la razón; el pensamiento puede plantear la pregunta, pero es incapaz de ir más allá.
Para mí, la materia es lo que recordamos de las clases de física: «la cantidad de masa que tiene un cuerpo». El espíritu, en cambio, carece de masa. ¿De qué está hecho entonces? ¿Puede ser materia en un estado diferente? No lo sé. Para mí el espíritu carece de corporeidad y representa el enlace sobrenatural entre el alma y el cuerpo; lo que nos une a la carne de manera metafísica. Creo que es un vínculo divino —porque creo en Dios— o tal vez cósmico; en cualquier caso, es algo sobrenatural que escapa al entendimiento humano y no se rige por las leyes físicas que controlan nuestro entorno.
A decir verdad, yo he tenido experiencias que podríamos llamar paranormales. Te juro que no estoy loca; nunca hablo de ello ni lo comento porque es algo estrictamente personal. Me ha ocurrido apenas un par de veces en toda la vida; fue algo que vino a mí, yo no lo busqué y tampoco le doy mayor trascendencia. Incluso, pasado el tiempo, llego a dudar de haberlo vivido, pero sé que esas experiencias no pertenecen al mundo de la física, sino a lo que no podemos explicar.
Y ahora, si me lo permites, me gustaría hacerte saber que me encanta el personaje de Judit en ¿Qué hay tras la pantalla? porque dice exactamente lo que siente; y me fascina lo que expresa el personaje solitario. Describe la soledad con una precisión asombrosa y, a veces, es muy cierto que esta se convierte en nuestra mejor amiga.
Ama de casa: Buen día para todos, hermosas reflexiones y mucho amor por la vida.
Albañil 62: A veces tenemos miedo de lo que opinen los demás, o simplemente nos otorgamos esa excusa para autoengañarnos cuando lo que realmente nos aterra es pensar que estamos locos… En muchas ocasiones he llegado a pensar que quizás lo que experimentamos no sea más que una ilusión que imaginamos. ¿Y si el ser humano no fuera más que un pensamiento capaz de dar forma material a todo aquello que concibe? ¿Quién me puede demostrar que estoy equivocado al atreverme a escribir algo que considero que podría ser la auténtica realidad de nuestra existencia? Es decir, hacer público que tal vez no seamos más que minúsculas células dentro de un organismo superior.
Si nos fijamos detenidamente en el cuerpo humano y en su funcionamiento, el universo entero podría ser algo parecido, y el comportamiento de las personas con malas intenciones equivaldría perfectamente al de las células cancerígenas. Si nos dejamos llevar por la imaginación, quizás llegaríamos a creer que somos simplemente una neurona instalada ¡sabe Dios en qué sitio! En fin, resulta tan fácil dejar correr la fantasía que correríamos el riesgo de perder la cordura.
Enfermera: A mí no me importa lo que digan los demás de mí; me preocupa mucho más que no se entienda lo que trato de expresar, ya que las malas interpretaciones sí que me molestan. Aunque al final todo me importa bien poco, salvo las opiniones de la gente a la que aprecio; del resto, la verdad es que no mucho. Al final, se cumple aquello de que «no te hace daño quien quiere, sino quien puede».
Sí, es cierto que es más fácil dejar volar la imaginación y, a veces, tal como le sucedía a Don Quijote, hay que estar un poco loco para ser buena persona y seguir teniendo fe en la humanidad. Es triste que solo a través de la bendita locura de Don Quijote pueda vislumbrarse como una posibilidad un mundo más justo, donde la equidad sea una realidad.
Una de las capacidades más maravillosas que posee el ser humano es su poder de creación. En la película Matrix, la humanidad estaba controlada por ordenadores; los microchips estaban dentro de nuestro cerebro gobernando una realidad virtual. El protagonista creía vivir en una existencia lineal y tangible, convencido de que todo lo que le rodeaba era verdad, cuando lo cierto es que todo era producto de una manipulación masiva: solo veía lo que las máquinas querían que viese. En nuestro mundo particular, puede que nada sea verdad ni mentira, y que todo dependa, simplemente, del color del cristal con que se mire.




viernes, 7 de agosto de 2026

Parte 2, episodio 5. ¿QUÉ HAY TRAS LA PANTALLA?

 

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Bienvenidos al foro: ¿Qué crees que aportas en Interchat y en la vida?
Creado por Albañil 62.
Albañil 62: Hola, buenos días a todos. Enfermera, me agrada saber que te ves reflejada en uno de los personajes; eso es algo fundamental para que el lector no pierda el interés por descubrir qué hay detrás de cada uno de ellos.
Retrocediendo al tema de la verdad, esta te permite, entre otras cosas, caminar de frente por la vida y con la testa bien alta, aunque también es cierto que te puede acarrear algún que otro problema. En cambio, la mentira te obliga a ocultarte para, desde la maldad, conseguir el fruto deseado por la envidia; esto es algo que, sin duda alguna, te traerá serios quebraderos de cabeza. La verdad también puede ser dañina, pero si aprendes a convivir con ella y aceptas lo que conlleva, te permite vivir en paz contigo mismo y alcanzar esa felicidad tan ansiada por todos. Si tuviese que inclinarme por alguna de las dos opciones, me quedo con la verdad, por dura que esta sea.
Enfermera: ¡Sí!, la verdad, por dura que sea, es mejor que la mentira. Yo prefiero ser consciente de quién me hace daño a vivir engañada y no saber qué se esconde detrás de una sonrisa amiga.
Si me lo permites, Albañil, me gustaría hablar de la mal llamada tolerancia. Lo de ser tolerante es muy fácil de decir, pero cada día me doy cuenta de que es muy difícil de cumplir; de ahí que mucha gente hable de tolerancia y muy pocos lo sean realmente. Es fácil ser tolerante cuando lo que tienes que aceptar no te afecta, pero aún no hemos aprendido a respetar las cosas que van en contra de nuestros propios principios. Por lo tanto, la tolerancia como tal no existe; yo me identifico más con ser empática.
«La empatía es la capacidad del ser humano para ponerse en el lugar del otro». Ser empático sigue siendo igual de difícil, ya que esto va más con la calidad humana del individuo. Para mí, la empatía es algo positivo, es bueno ponerse en la piel del prójimo, sobre todo si el otro no tiene nada que ver contigo. No creo en la tolerancia —porque la gente llama así a todo lo que le parece aceptable desde su propio punto de vista—; por lo tanto, solo aceptan lo que no les afecta, mientras atacan y critican a las personas que no son como ellos. Para mí lo que vale es la empatía, la capacidad de ponerse en el lugar del otro aceptando sus diferencias; eso nos hace más humanos y mejores personas.
Albañil 62: Ya sabes, o deberías saber, que la gente es muy dada a creer que está siempre en posesión de la verdad; por consiguiente, creen que con decir «soy esto o lo otro» ya ha de ser así y los demás tienen que aceptarlo. Esto es algo muy habitual en esas personas que se creen por encima de las posibilidades del resto, llegando incluso a creerse sus propias mentiras. En la tolerancia no es cuestión de hablar o escribir; hay algo más, y es mediante el comportamiento y los actos como demuestras hasta dónde estás dispuesto a llegar.
Enfermera: ¡Sí!, seguramente es así, pero eso es lo que hay.
Ama de casa: Muy cierto, Albañil. La amistad surge, no busca terreno. Y qué bueno que no tengas tantos quehaceres; a las mujeres con hijos nos toca más labor, ¡pero ahí vamos!, también leemos y escribimos.
Albañil 62: En mi caso, lo de tener poco que hacer es algo que la sociedad actual me ha impuesto, ya que el sector donde me ganaba el pan de cada día es el más afectado por la crisis que atraviesa España. Antes de que esta me afectase de lleno, no disponía de tiempo libre ni de Internet. El trabajo exigido por las empresas constructoras apenas me dejaba tiempo para descansar; pero como «no hay mal que por bien no venga», la crisis me está abriendo los ojos.
De aquí en adelante, cuando tenga que trabajar otra vez, lo haré de una manera diferente a como lo he hecho hasta ahora. Siempre lo he dado todo por el trabajo; pero ahora, en cambio, veo que nadie me lo ha agradecido, e incluso no les importaría que falleciese por no tener recursos para vivir. Si tengo la suerte de volver a trabajar algún día, intentaré que nadie diga que no cumplo con mis obligaciones, pero trabajaré con arreglo al salario que reciba a cambio: no cometeré otra vez el error de trabajar como si mi propia vida fuese la que está en juego. Eso es lo que le voy a agradecer a la crisis: el haberme abierto los ojos y permitirme ver las cosas desde otro punto de vista. Necesito trabajar para hacer frente a la vida, pero hay otras formas de vivir y, como dice el refrán: «Cuerpo descansado también vale dinero». Por lo demás, procuro que nada me afecte negativamente e intento entretenerme con diferentes asuntos.
Ama de casa: Ayer me acosté triste, algo apática y con muchas preocupaciones; pero dormí y me he levantado optimista, con ganas de cambiar y enmendar. Esa actitud es positiva para todos, es una buena práctica.
Albañil 62: Caminando junto al río, al compás del agua, dejo que mi mente me lleve hasta donde ella quiera. Entre tanto, mis pensamientos son acompañados por el murmullo de la corriente y el alegre trinar de los pájaros, mientras camino absorto en mis reflexiones.
Al avanzar junto al río, me he cruzado con una joven pareja y, al observar que la chica estaba embarazada, ha surgido en mí una duda: ¿Qué habrá después? ¿Vida, silencio, nada? Al estar frente a frente nos hemos intercambiado el típico «¡buenos días!» y, de repente, sin ser consciente, me he visto envuelto en un halo de inspiración que me ha llevado a reflexionar: esa misma pregunta se la puede estar haciendo el niño que está en el interior del vientre materno.
El ser humano tiene que permanecer en ese estado originario un periodo de tiempo que va desde que el óvulo es fecundado y transcurre, paso a paso, hasta alcanzar su madurez. Una vez conseguida, debe desprenderse de ese mundo que hasta entonces le ha permitido desarrollarse. Ese periodo transcurre en un espacio de tiempo relativamente corto, nueve meses de rigor, que es el tiempo estimado por norma; y una vez alcanzado el punto, toca despedirse de ese espacio. Pienso que, tal vez, para pasar de un estado a otro sea necesario desaparecer físicamente del medio —o sea, morirnos— para que en la siguiente etapa aparezcamos en un mundo diferente. Un lugar donde, además de ser distinta la forma de alimentarnos, de respirar y de movernos, dejaremos de estar solos para ser acompañados por otros seres que están en un estado más avanzado, y cuya misión principal será la de protegernos y ayudarnos a comprender el funcionamiento de todo lo que nos rodea.
Esta nueva vida constará, por norma general, de otras cuatro etapas: niñez, adolescencia, adultez y ancianidad. Etapas que irán transcurriendo poco a poco hasta alcanzar la plenitud, y el tiempo, en vez de por meses, será contabilizado por años, sobrepasando en algunos casos la barrera de los cien antes de abandonar el medio que nos permitió crecer como seres humanos. Hay veces que no se logran completar los cuatro ciclos, falleciendo antes...
Ahora, en vez de nacimiento, a este espacio transitorio lo conocemos como la muerte, y es ahí donde mi pregunta encuentra respuesta: la muerte podría tratarse simplemente del espacio de tiempo que hay entre un plano y otro. En ese periodo de transición, el nuevo desarrollo puede requerir cientos, miles o incluso millones de años para que se cumpla, una vez más, lo que científicamente está demostrado: «La materia no se destruye, se transforma». En el Universo hay una ley que se cumple rigurosamente una y otra vez de forma cíclica; por lo tanto, puede que la única diferencia que media entre el nacimiento y la muerte no sea más que la relatividad del tiempo, ya que supongo que, a mayor nivel de evolución, más ha de incrementarse el tiempo para pasar de un estado a otro.
Ese pensamiento, junto al trinar de los pájaros, el sonido del agua, la brisa y el perfume que encuentro en el sendero junto al río me llenan de esperanza. Me hacen pensar que, tal vez, en la siguiente etapa no sea un ser humano, pero cabe la posibilidad de ser algo de lo anteriormente escrito: un animal, la brisa, el agua, un aroma o incluso un granito de arena del camino, acompañando a cualquier ser vivo o inerte en otro estado, pero formando parte de su entorno... Por el sendero, dejo que mis pensamientos me lleven hasta donde ellos quieran y, al igual que el río no pone freno a sus aguas, los dejo fluir a su libre albedrío.
Ama de casa: Este foro debería contar con la opción de «Me gusta».
Albañil 62: Ama de casa, bastará con que aquellos que entren se comporten. Gracias por tu aportación.
Enfermera: Qué hermoso es lo que acabo de leer. Me parecía estar escuchando el murmullo del agua; era como si la corriente susurrase al oído de cualquiera que estuviera por allí, paseando a la orilla del río. Podría ser la brisa del atardecer, cuando el sol se empieza a ocultar... Cierro los ojos y veo a la madre naturaleza en su conjunto susurrando al caminante todas esas reflexiones. Percibo en el escrito como si el paisaje tuviese vida propia. Muy hermoso. Gracias por compartir, amigo.




jueves, 6 de agosto de 2026

Parte 2, episodio 4, ¿QUÉ HAY TRAS LA PANTALLA?


 

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Bienvenidos al foro: ¿Qué crees que aportas en Interchat y en la vida?
Creado por Albañil 62.
Enfermera: Buenos días, Albañil. No concibo muy bien tu pregunta. No sé si lo que quieres decir es que hacemos las cosas sin mucha firmeza, o que nos empeñamos en hacer cosas que en el fondo no queremos solo por contentar a los demás.
Albañil 62: Hola, buenas tardes, Enfermera. En la sociedad actual, eso de decir que has disfrutado de unas vacaciones estupendas en casa significa que andas sin dinero y que estás en una situación preocupante. En cambio, si llegas a la oficina y dices «he estado quince días en París», lo que despiertas es envidia entre los compañeros y hace que estos, por no ser menos, vayan de vacaciones, aunque para ello tengan que estar pagando el crédito adquirido para tal evento. No les importa lo más mínimo tener que pasarlo mal los trescientos cincuenta días restantes, simplemente por no ser objetivos y decir: «Me he quedado en casa, entre otras cosas, por la insolvencia monetaria o porque me apetecía».
En mi caso, independientemente de lo boyante o exigua que pueda estar mi economía, donde más cómodo estoy es en mi hogar. No he estado nunca en París, no he salido de España y soy muy feliz en casa, en el barrio y en la ciudad donde vivo, a pesar de no ser natural de aquí. Donde nací pasé mi infancia, mi adolescencia y viví hasta casi cumplir los treinta; prácticamente toda mi familia reside allí. Entiendo que uno no es más feliz por la cantidad de viajes que pueda realizar ni por los logros que sea capaz de conseguir, sino por el hecho de ser capaz de sentirse así; por tanto, es algo que nada tiene que ver con la acumulación de objetos y posesiones, sino con una convicción propia.
Dependienta: Yo creo que cada uno vive como quiere, pero a veces queremos vivir aparentando algo que no somos y que no podemos ser.
Enfermera: Hola, buenas noches a todos. Albañil, ¡gracias por la aclaración! Estoy de acuerdo contigo y entiendo lo que dice Dependienta. En España es muy habitual vivir por encima de las posibilidades y enmascarar lo que uno no es. Creo que esto se debe al estilo de vida que llevamos, a este sistema consumista donde lo único que importa es tener más que el vecino, sin importar cómo lo consigamos. Hoy en día la gente piensa que el dinero hace la felicidad, como si esta se pudiera comprar; bajo esa lógica, si tienes dinero puedes comprar más y, por lo tanto, eres más feliz.
Eso es un engaño más del engranaje consumista en el que vivimos, que lo único que hace es crear frustraciones en la mayoría de las personas poniéndoles delante de los ojos objetos que jamás podrán adquirir. Cuando yo era niña no existía este consumismo; es cierto que la gente era más pobre que ahora, pero también era más feliz.
Recuerdo a un matrimonio al que le tocó la lotería y, al cabo de unos años, le hicieron una entrevista televisiva donde afirmaron, ante el correspondiente asombro de todos, que eran más felices cuando eran pobres que después de haber sido agraciados con el Gordo de Navidad. Que el dinero puede ayudar a vivir mejor nadie lo pone en duda, pero la felicidad es algo más que tener euros.
Albañil 62: Creo que para ser feliz no hace falta salir de uno mismo. Leí en algún sitio que, cuando llegó la hora de esconder la felicidad para que el ser humano la buscase, a Dios no se le ocurrió otro sitio que ocultarla dentro de cada uno de nosotros, ya que pensó que seguramente nunca se nos ocurriría buscarla en nuestro interior. Considero que la mejor manera de ser feliz es conformarse con lo que uno tiene, sin anhelar lo que los demás puedan poseer; el conformarse es otra manera de definir el equilibrio en el ser humano.
Enfermera: ¡Sí! Estoy de acuerdo en que, cuando hablamos de felicidad, hablamos de algo abstracto y, por tanto, es difícil definirla. Probablemente haya quien piense que no existe, que es un espejismo; pero, en cambio, sabemos lo que nos hace felices y todos la hemos sentido con mayor o menor intensidad en determinados momentos de nuestra vida. Pienso que la felicidad es algo difícil de mantener atrapada, ya que a esta le gusta volar y compartir su don con los demás seres, al igual que lo hacen los pájaros con su alegre trinar. Creo que si tratamos de atraparla y mantenerla enjaulada en nosotros, correremos el riesgo de que muera; por ello, entiendo que la felicidad es ese pájaro que se deja atrapar por unos instantes y luego se vuelve a escapar.
Sí, estoy convencida de que si buscamos en nuestro interior y nos aceptamos tal y como somos, es más fácil encontrar el equilibrio y la paz interior, y así aprendemos a vivir. ¡Sí, yo creo que el potencial para ser felices está en nosotros mismos!
Albañil 62: Hola, buenos días, Enfermera. Según mi opinión, está en uno mismo y en nadie más, de eso no te quepa la menor duda. Es más, me atrevo a apostar que si quieres ser feliz lo consigues por convicción propia, no porque lo que haya a tu alrededor pueda influenciar en tu estado anímico. Para ello, no existe nada mejor y más placentero que pasar por alto y no prestar más atención de la necesaria a lo que los demás puedan pensar de ti.
Vidente: ¡Así es, Enfermera! La felicidad la tenemos que generar nosotros mismos logrando el disfrute de todo lo que hacemos; ello nos proporcionará paz y armonía. Es nuestro libre albedrío el que nos permite tomar nuestras propias decisiones, y somos los únicos que cargaremos con las consecuencias de nuestros actos. Si nos ocupamos de mantener en orden nuestra propia vida y dejamos que cada quien haga lo mismo, estaremos en capacidad de que el actuar de otro no nos perturbe.
Enfermera: ¡Sí, estoy de acuerdo, Vidente! No hay que dejarse influenciar por los demás; hay que tener ideas propias y ser congruente con uno mismo. Eso tiene un nombre: personalidad, algo que no todo el mundo posee y de ahí surge eso de aparentar lo que uno no es. Por lo tanto, debemos intentar que no nos importe tanto el qué dirán, porque en el fondo a nadie le importa si tienes poco o mucho. Eso solo puede afectar a quienes quieren aparentar lo que no son y sienten la necesidad de convencer a los demás de que son mejores... La inseguridad y la falta de personalidad del que quiere hacer ver lo que no es lo delata, y es lo que le hace ser infeliz, ya que aquello de lo que presume no existe y, por tanto, no puede darle felicidad, sino todo lo contrario.
Albañil 62: De la credibilidad y confianza que deposites en ti mismo dependen el éxito en tu vida y en tu entorno social, independientemente del comportamiento de quienes te rodean. Cuando logras superar eso, notas que la felicidad invade cada uno de tus poros y rincones corporales.
Fontanero: Vidente, con ideas claras como las tuyas te será más fácil encontrar la felicidad. La felicidad la supo exponer muy bien Fernando Savater en uno de sus ejemplos: «Tú, al comienzo del día, te metes una china en el zapato y, al terminar la jornada, cuando llegues a casa y te quites el calzado... entonces encontrarás el significado de la felicidad». De todas maneras, entiendo que la pregunta del foro no era la felicidad, sino que entre todos la habéis derivado hacia ella. Y, en cuanto al tema derivado, cabe decir que solo se preocupan de la felicidad y del dinero quienes no los tienen.
Enfermera: ¡Exactamente! Muchas veces te puedes sentir solo en tus opiniones o en tu visión de la vida; cuando ves que la mayoría de la gente no opina igual que tú, resulta fácil sentirse como un bicho raro. Percibes como si fueras el único que desentona, pero hay algo que uno no puede evitar: ser uno mismo. Aunque no lo pretendas, al final acabas comportándote realmente como eres por satisfacción propia, confiando en tu propio criterio.
Ama de casa: Pienso que a nadie le gusta vivir sin posibilidades, solo que debemos vivir con lo que se tiene y tratar de ser felices. Ni un viaje a Europa, ni el coche del año, ni nada de esas cosas dan la felicidad. Creo que el que disfruta con las cosas sencillas es feliz, siempre y cuando lo que hace le guste o esté con las personas que quiere. ¡No sé si he escrito lo correcto!, pero si no es así, entonces estoy más perdida que las llaves que están en el fondo del mar…
Fontanero: La felicidad no siempre es buena. Hay personas que se sienten felices hablando mal de los demás o incluso haciendo daño y cosas aún peores. La felicidad y la libertad de uno nunca deben coartar la felicidad y la libertad del otro.
Ama de casa: Bueno, esas son las personas que viven de esa manera y yo no creo que sean realmente felices. Creo que para ser feliz tú escoges la vida que quieres para ti y cómo la quieres vivir.
Enfermera: Fontanero, al igual que ocurre en casi todas las tertulias, empiezas hablando de un tema y acabas derivando en otros que emergen del original. Si lees desde el principio, observarás que estuvimos opinando sobre la gente que presume de cosas que luego no son ciertas solo para sentirse mejor o superior a los demás. Después, cada uno ha dado su opinión.
Siguiendo con el tema, pienso que lo de fardar de lo que no se tiene es algo muy de moda en una sociedad tan superficial como la nuestra, donde la apariencia importa más que el fondo; donde todo el mundo dice que lo importante es el interior, pero a la hora de la verdad, si el exterior no es bonito, nadie lo compra. Esta superficialidad, creada por personas que fingen ser o tener, crea sociedades triviales donde importa más el qué dirán que lo que son realmente. De esta manera, decir que se van a París —aunque luego cierren las persianas y se queden metidos en casa— se ha convertido en una forma de vivir para este tipo de gente. Conozco a personas que trabajan conmigo a las que no les importa decir que no van de vacaciones porque no tienen dinero; en cambio, hay otras que presumen de vacaciones fantásticas que supongo que serán ciertas. En mi caso, salvo que alguien me pregunte, no suelo decir nada; pero si me lo preguntan, no tengo ningún reparo en decir la verdad. En confianza te digo que nunca he presumido de nada porque no concuerda con mis principios.
Ama de casa: Por todos es sabido aquello de: «Dime de qué presumes y te diré de qué careces». Considero que este tipo de personas son dignas de compasión porque, aparte de ser unos mentirosos, creen vivir una vida que no es real. Yo no tengo nada, pero vivo felizmente con lo que tengo y le doy gracias a Dios todos los días por lo que poseo, con total humildad.
Fontanero: Como se puede apreciar, la foto de mi perfil está hecha en París y os juro que no tuve ningún problema para pasar con mi felicidad por la aduana. Si eres feliz, la puedes llevar a todas partes; la felicidad es portátil.
Ama de casa: Estoy de acuerdo contigo al cien por cien. No importa dónde estés, uno busca su felicidad donde quiera.
Enfermera: ¡Hombre! Y desviándonos otra vez del tema, no conozco a nadie que sea feliz haciendo daño a otra persona, salvo al envidioso; pero ese es otro asunto. Esa felicidad dura muy poco ya que es ficticia, y cuando comprueba que por mucho que quiere no consigue hacer daño, de ahí nace su frustración y el enconamiento de su comportamiento. El envidioso nunca es feliz porque, para serlo, tendría que ser el otro, y sabe bien que jamás podrá ser esa persona. La envidia no genera felicidad, sino más bien frustración.
Ama de casa: Estoy de acuerdo contigo, Enfermera.
Enfermera: Fontanero, si has estado en París, eso es porque tú puedes y tienes mucha suerte. Además, te voy a dar la razón en una cosa: en que solo les preocupa la felicidad y el dinero a quienes no los tienen, porque eso es lo que le ocurre a la mayoría de las personas.
Fontanero: Mira, por nombrarte a uno de los que disfrutaban con el sufrimiento de los demás, te nombraré al más famoso: Hitler; pero la historia, desgraciadamente, está llena de nombres. Sobre la envidia puedo decir que es peor pretender ser envidiado que la envidia misma. El hecho de fijarnos mucho en las personas envidiosas es un tipo de envidia en sí misma. La personalidad débil es más proclive a ser envidiosa; en cambio, la fuerte puede conseguir casi todo, y es por ello que la débil es incapaz de liberarse de esa abusadora y dañina envidia.
Albañil 62: Hay a quienes, por aparentar más de lo que en realidad son o poseen, la vida no les trae más que serios problemas; no creo que sea necesario siquiera hacer mención alguna de ellos.
Ama de casa: Fontanero, no concuerdo contigo. No hay personas fuertes ni débiles; jamás debes subestimar a la gente. En mi opinión, la envidia es un mal que ha existido en todos los tiempos. Hay personas que no tienen nada e incluso así siguen siendo envidiadas, quizás por su forma de ser o por ser felices a pesar de no tener nada.
Enfermera: Fontanero, te aconsejo que leas «Locos egregios», del doctor, psiquiatra y pintor Juan Antonio Vallejo-Nágera. Es un libro que habla de manera muy sencilla de locos famosos que han pasado por la historia, de enfermedades mentales y de personas que han sido importantes desde el punto de vista histórico y artístico. Este libro quita con mucha naturalidad la imagen distorsionada que desde fuera se tiene de determinados personajes históricos. Te lo recomiendo; en él habla de Hitler y de su personalidad, al igual que de otros muchos famosos.
Ama de casa: ¡Muy bien, así se habla, Enfermera!
Vidente: La verdadera felicidad es la que te sale de dentro, la que tú mismo generas. Es un estado de gracia. El bienestar que nos otorgan los bienes materiales es mero disfrute; de ahí que sea efímero. Nuestro ego siempre nos está impulsando a seguir deseando, pero nunca nos podrá llevar a ese estado de gracia porque la felicidad proviene de tu Ser, de tu conexión con la creación. Retomando el tema original del foro, el vivir por encima de nuestras posibilidades es nuestro ego en toda su magnitud, haciéndonos necesitar el elogio, el reconocimiento... y la no aceptación de nuestras propias circunstancias de vida.
Albañil 62: La felicidad es un estado y, por tanto, no siempre es estable; depende en gran medida de la capacidad de cada individuo. Se llega al estado de sentirse feliz cuando eres capaz de encontrar el equilibrio entre las adversidades y las aventuras que nos proporciona la vida y el medio que nos rodea. Depende de la importancia que uno le dé a las cosas que nos ocurren y de si eres capaz de ver los pros y los contras, hacer de ellos un balance y entender que, independientemente de la inclinación que tome la balanza, mediante el conformismo aceptando tanto unas cosas como las otras y buscando el equilibrio entre ellas, es la única forma posible de que la felicidad deje de ser efímera.
No obstante, todo dependerá de la madurez de cada persona y del peso que otorgue a lo que hay a su alrededor. Es mi forma de ver la vida. Mi opinión no está basada en ninguna escuela cultural; simplemente es fruto de cómo vivo, pienso y percibo. En ningún momento digo ni afirmo que esta sea la única verdad y mucho menos que tenga la razón; se trata simplemente de mi parecer y no creo que nadie me pueda influenciar para cambiar mis pensamientos, ya que ellos forman parte de mí y contribuyen a mi propio estado de ánimo.
Enfermera: Puede que en la imperfección esté la felicidad. Yo no me imagino un mundo donde todos tengamos la sonrisa en los labios las veinticuatro horas del día. Creo que debe existir un equilibrio y que no solo se trata de ser feliz, sino de sentirnos a gusto con nosotros mismos, con nuestra vida, con lo que hacemos y con lo que somos. La felicidad es algo abstracto que viene y se va; es un estado de ánimo que se debe apoyar en unos valores y en una filosofía de vida. Sin estos, esa felicidad es superficial y ficticia.
Albañil, sigo leyendo atentamente cada episodio que subes al otro foro y he de decirte que me siento totalmente identificada con el personaje de María.



miércoles, 5 de agosto de 2026

Parte 2, episodio 3, ¿QUÉ HAY TRAS LA PANTALLA?

 

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Bienvenidos al foro: ¿Qué crees que aportas en Interchat y en la vida?
Creado por Albañil 62.
Neska: ¡Wooow...! ¡La intolerancia! Muchos caen en el desgano de la patanería y la grosería... No tienen la capacidad de ser lo bastante valientes como para enfrentar a las personas con la tan olvidada cortesía.
Albañil 62: Pero ¿de veras es tan difícil entender que el respeto es algo fundamental para la buena convivencia? He dicho por activa y por pasiva que no me gusta perder el tiempo en conflictos innecesarios, ni tampoco estoy obligado a dar explicaciones con respecto a mis aportes. Tan solo pido el mismo respeto que ofrezco; quien no lo entienda así, tendrá un problema. Tienen que comprender que no me voy a hacer responsable de lo que ellos puedan imaginar. Siento ser tan directo, pero prefiero esto antes que gastar mi tiempo en estupideces que no arriban a buen puerto.
Neska: ¡No, caballero, a veces me es difícil entender a seres como usted! Pero, viendo su actuar, ¡ni para qué pedirle que me explique! Los aportes en Interchat deben estar sujetos a las normas y a la ética. Siendo usted un moderador, debería saber que la ética y los valores han de florecer, ya que se entiende que un foro es para debatir. Si usted lo que quiere es un foro privado, le sugiero que coloque notas diciendo quiénes deben entrar y quiénes no... Es muy incómodo entrar a un foro así, donde el moderador da ejemplo de patanería en lugar de humildad. Ahora me retiro; no mi interesa seguir interactuando aquí.
Albañil 62: Como dice el refrán: «De fuera vendrán y de casa te echarán». Neska, por si no lo sabe, en la página hay muchos foros para discutir y debatir; pero en este lo que cuentan son los aportes. Lo único en lo que estoy interesado es en saber qué opina la gente, no en perderme en discusiones que, además de absurdas, no conducen a nada.
Por otro lado, le diré que lo mínimo que se debe hacer cuando se entra en un sitio por primera vez es pararse un poco a ver cómo funciona. No me interesa que esto se convierta en algo parecido a lo que ya abunda por aquí. Entiendo que haya personas que se diviertan a su manera; aunque no comparto su forma de actuar, las respeto y no voy a sus foros a imponer mis normas. Soy consciente de que cada quien es libre de elegir con quién conversar y con quién no, y por ello creo tener el mismo derecho que los demás. Por último, si algo de lo expuesto aquí no le gusta, no le voy a prohibir la entrada ni la participación, siempre y cuando respete las normas y se comporte como una persona civilizada, que es lo que hago yo cuando entro en otros foros.
Enfermera: «¡Vaya, por Dios! Me voy de casa y cuando vuelvo me la encuentro patas arriba». Me gusta cómo eres, Albañil. Valoro mucho tu forma de ser y que digas las cosas de frente. En mi caso, creo que a veces peco de ser demasiado educada, y es algo que detesto, porque cuando alguien es educado conmigo le tolero más de lo que debiera.
Por ponerte un ejemplo, hace poco salí a bailar. Yo suelo ser poco dada a entablar conversación con desconocidos, no me gusta dar mucho palique, pero ese día iba con una amiga que cuando bebe se transforma y le da por hablar con todo el mundo. Al cabo de un rato, se le acercó un chico, se puso a hablar con ella y un poco más tarde me lo presentó. Hasta ahí, más o menos bien. Después, el chico empezó a hablar conmigo y la verdad es que yo no me enteraba de lo que me decía; digamos que, más bien, no me interesaba. De repente, se puso a contarme chistes, a cada cual peor. El tío se reía sin parar. Yo me fui a bailar convencida de que se daría cuenta de que no quería nada con él, pero ni aun así surtió el efecto deseado. Es más, cuanto menos caso le hacía, más se interponía y me soltaba otro petardazo. Así estuvo durante un par de horas.
Por si fuera poco, para rematar, me dijo que tenía tatuada la cara de Eugenio, el humorista, en la espalda porque era su ídolo. En ningún momento se comportó de forma inadecuada, pero reconozco que era un auténtico pelmazo. Menos mal que al final se dio por aludido y se marchó; a partir de ahí fue cuando mejor lo pasamos mi amiga y yo. Pensé que no lo volvería a ver, pero si alguna vez me lo cruzo, le diré que me deje en paz, que no hay quien le aguante. Aquel día no se lo pude decir porque me daba reparo. Está bien ser educado, pero no tengo por qué aguantar a nadie; si a veces uno tiene que ser brusco, pues lo es, porque uno mismo debe ir primero. Eso sí, solo me muestro así con la gente maleducada, ¡con esos no me corto ni un pelo! Si la persona más o menos se comporta, sí que me cuesta mandarla a paseo.
Albañil 62: Entiendo que ir de frente por la vida y mostrarse tal y como uno es, sin duda alguna, es la mejor cara que una persona puede ofrecer de sí misma. A quien le interese, bien; y al que no, pues también. Nadie me va a imponer nada simplemente porque lo diga él; por eso me muestro como soy e incluso, a veces, exagero mi faceta borde u ordinaria, como prefieras llamarlo, con el único fin de evitar perder el tiempo.
Aunque actualmente no trabajo, me entretengo aquí no solo chateando; tengo varias aficiones, entre ellas escribir y participar en alguna que otra página. Cuando me conecto tengo abiertos los sitios en los que participo y, aprovechando algún descanso, lo empleo en responder a personas que me parecen coherentes tanto por cómo escriben como por cómo se comportan. Respecto al resto de usuarios, me parece muy bien que intenten conversar, pero tendrán que respetar la decisión de la otra persona. Aquí nadie tiene que imponer nada. Mi tiempo lo empleo en las cosas que a mí me gustan y no en mantener conversaciones vacías que no conducen más que al aburrimiento.
Tienen que aceptar que cada cual es diferente, piensa diferente y tiene amigos diferentes... y han de entender que en este lugar lo único que nos debemos unos a otros es respeto. Si han entrado en el foro, les ha parecido distinto y les ha gustado, pues que sirva como ejemplo para que cambien un poco; que dejen de crear tantos temas iguales o basados en otros que tuvieron éxito. Aquí, como en la vida, hay que renovarse o morir, y eso depende de cada uno. En mi caso concreto, sigo el camino que creo correcto. La vida me ha enseñado, después de andar por negros senderos, cuál es el rumbo que he de seguir, y cada uno tiene que aprender a vivir para sacar sus propias conclusiones. Para ello, no hay nada mejor que mostrarse como uno es y transcribir sus propias ideas y expresiones. Quizás no sean tan bonitas ni estén tan bien escritas como las de otros, pero siempre te identificarán como persona e incluso reconocerán tu carácter.
Por lo demás, procuro emplear el tiempo que me quede de vida en algo que me satisfaga; es la única manera de no caer en la monotonía ni en el tedio, y esto requiere sacrificio, o sea, que te lo tienes que currar. En fin, cada quien es libre de vivir y gastar su tiempo como le venga en gana, siempre que respete a los demás. Es así de simple, no es difícil de entender y solo es cuestión de aceptarlo.
Enfermera: Sí, concuerdo contigo. Me gusta tu forma de pensar y me gusta mucho cómo escribes. A pesar de que soy una persona normal y corriente y no me agradan todas las cosas que leo, cuando tú escribes me llegas al alma. Así lo siento, y eso no me pasa con cualquier lectura. Hablo con el corazón y no halago a nadie: digo lo que siento. También se te ve un hombre de fuerte carácter, pero lo mejor de ti creo que es la coherencia, algo que hoy en día es muy difícil de encontrar.
Albañil 62: Independientemente de las virtudes que pueda tener, si tuviese que decir cuál es la más notoria diría, sin dudarlo un segundo, que es la sinceridad. Del mismo modo, siendo conocedor de que poseo infinidad de defectos, llevo tiempo tratando de erradicarlos. No es tarea fácil, pero reconozco que he logrado que no me traigan graves consecuencias.
Enfermera, he de decirte que si te sintiese como una persona aduladora, ten por seguro que la conversación no habría llegado ni al cinco por ciento de lo intercambiado hasta ahora. Como he dicho en alguna ocasión, soy yo quien decide quién se puede acercar a mí y quién no, aunque siempre respetaré que otra persona decida conversar.
Hace tiempo, cuando entré en esta página, tenía puesto en mi perfil algo que me definía bastante bien. Lo que no entiendo es cómo hubo personas que se equivocaron tanto sobre quién y cómo soy, o sobre lo que me atrae o me repele de todo cuanto me rodea. Lo he buscado en mis archivos y lo voy a subir tal cual estaba. Espero que entiendas el mensaje que muchas personas de aquí demostraron no comprender en absoluto:








Texto extraído del antiguo perfil de Albañil 62:
«He tenido "problemas técnicos". No soy ni pretendo ser perfecto, porque la perfección es imposible de alcanzar; como tal, no existe, y no hay que perder el tiempo buscando algo que de antemano sabemos que no existe. Aunque entiendo y respeto que pueda haber personas interesadas en perder su tiempo y su vida en algo tan irreal. Además considero que, si existiese la perfección y esta fuese una persona, estaría representada en mi esposa, ya que no entiendo por qué aguanta mi forma de ser y de actuar. Soy consciente y reconozco que la convivencia conmigo es difícil, más que nada por el hecho de que no me ando por las ramas y llamo a los animales, objetos y personas por su nombre».
Esto es algo que yo considero una virtud; sin embargo, hay quien lo interpreta como un gran defecto por mi parte.
Enfermera: Me alegra que te des cuenta de que soy sincera cuando digo lo que pienso. El relato que tienes subido en el blog, «El camino», me gustó mucho; al leerlo era como si te transportara y estuvieras en contacto directo con la propia naturaleza. Me pareció una reflexión muy bonita. Puede que la convivencia contigo sea difícil, pero estoy convencida de que tu mujer sabe apreciarte y te acepta como eres. Eso pasa porque, cuando queremos de verdad, aceptamos a los demás tal y como son. No cabe duda de que eres afortunado por tener a esa esposa a tu lado.
Albañil 62: La verdad es que sí. A pesar de que apenas estamos de acuerdo en algo —excepto en que vivimos y compartimos nuestras vidas bajo el mismo techo—, nos queremos y respetamos por encima de todo. Es cierto que tenemos nuestros más y nuestros menos, como cualquier otra pareja, pero creo que el éxito depende de saber hasta dónde puede llegar uno. La confianza, el respeto y la sinceridad son elementos clave que no han de faltar en ningún tipo de relación; partiendo de esas tres premisas, siempre se puede llegar a buen puerto.
Por otro lado, estoy convencido de que la causa principal de los divorcios se debe a que la mayoría de las parejas buscan personas con similares gustos y aficiones, en lugar de buscar esa base.

Hoy tengo fiesta. Me he levantado y he mirado el calendario: se acerca Semana Santa. Las vacaciones hay que hacerlas y me pregunto... ¿Por qué no descansar en casa en vez de en París?






martes, 4 de agosto de 2026

Parte 2, episodio 2, ¿QUÉ HAY TRAS LA PANTALLA?

 

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Bonifacio, bajo su alias de Albañil 62, recibe una copia de un intercambio de mensajes a través del correo privado del chat:

Mensaje Privado
De: Mujer encantadora
Para: Ángel de amor
Hola, amigo. ¡¿A que no sabes quién ha vuelto por la página?! ¡Te vas a sorprender! Ha creado un foro de esos que no interesan a nadie excepto a él, ¡claro está! Es más, te invito a que leas el escrito que ha subido; enseguida te darás cuenta de que se está metiendo contigo, como tiene por costumbre. Ya sabemos que es un egocéntrico y que solo trata de llamar la atención; es un envidioso y quiere acabar con nuestros foros.
Mensaje Privado
De: Ángel de amor
Para: Mujer encantadora
Okay, amiga, y gracias por avisarme. Ahora mismo voy a crear el foro "Dios los hace y ellos solitos se juntan" para darle su merecido como la vez anterior, ya sabes, amiga. Acoso y derribo para que vuelva a abandonar la página. ¡La venganza está servida! ¡Júas, júas, júas…!

Albañil 62: Hay cosas que, además de no entender, resultan increíbles cuando sabes de quién vienen. Agradecería a aquellos para los que no soy santo de su devoción que se abstuviesen de aparecer por mi parroquia; hay muchas salas y foros donde pasarlo bien y no necesito que nadie me explique lo que personalmente he vivido.

Dicho esto, Bonifacio indagó por la página hasta dar con el lugar indicado en los aportes dejados por el anonimato:

Bienvenidos al foro: Dios los hace y ellos solitos se juntan.
Creado y moderado por Ángel de amor.
Ángel de amor: Dos locos sueltos y, por arte de magia, ¡voilà!, se alían cual ejército destructor del mal. ¡Júas, júas, júas…! Si los tontos volaran, en un pueblo cuyo nombre no quiero mencionar, el sol no podría admirar… Sí, me refiero a ti… Solo tú podrías ser el inductor de mis palabras… Solo mi cegadora envidia es más grande que mi ego. Hoy me has alegrado el día, eres increíble. Como bien sé, entre la estupidez y la necedad es infinitamente más atractiva la inteligencia. La inteligencia tiene límites; tu necedad, ¡no! ¡Júas, júas, júas…!
Mujer encantadora: Aquí hay muchos que van juntitos de la mano; sale primero uno y luego el otro para darle respaldo. ¡Qué tonterías! ¡Como si fuese necesario…! ¡Ja, ja, ja! Me parto de la risa.
Ángel de amor: Mi reina, tú sabes que en el reino de los ciegos el tuerto es el rey, y el más tonto será vasallo del que sea más inteligente; a la larga, será más tonto aún sin saberlo. ¡Júas, júas, júas…! ¡Cuánta tontera, por Dios!
Mujer encantadora: Así es, amigo. Tonterías y más tonterías. Ahora adjunta y comenta escritos que no son ni suyos para hacer creer a los demás que están escritos por él, ¡ja, ja, ja! Pero el ojo del buen cubero sabe diferenciar, más sabiendo cómo se comportó con una y su estilo. Enseguida me di cuenta de quién era, ¡ja, ja, ja!, el zote nos tiene por tontos.
Ángel de amor: ¿Sabes qué pienso realmente de él? No puede estar en su sano juicio; una persona no puede ser tan ¡estúpida y necia! Mi conclusión es que le da a la bebida, o sea que… es esclavo del alcohol, porque la cantidad de mentiras y estupideces que dice solo estarían justificadas por una causa mayor como el alcohol. ¡Júas, júas, júas…!
Canela en flor: ¡Hola, amigos! No logro entenderles, ¿a quién se refieren?
Ángel de amor: Nos estamos refiriendo al más egocéntrico y necio de todos los participantes en este sitio… Sí, a ese al que se le llena la boca diciendo que tiene la verdad por bandera y miente más que escribe… Ese que psicoanaliza a los demás y no se da cuenta de que él mismo tiene una obsesión enfermiza por todos aquellos que no están de acuerdo con sus estupideces… Ese que trata de manipular a los demás para su mayor gloria… ¡Sí, florecilla…! Ese en el que estás pensando.
Canela en flor: ¡Vaya! Entonces, ¿es cierto que ha regresado?
Ángel de amor: Volvió y, sin venir a cuento, me atacó… Creo que el alcohol le nubla la vista y le hace desvariar… ¡Júas, júas, júas…! La verdad es que me paso por el forro sus desvaríos… Me da pena que sea tan mentiroso y solo trate de manipular con mentiras y necedades.
Canela en flor: ¿Y cómo te atacó? ¿En privado?
Ángel de amor: No, en privado solo busca aliados para que sus mentiras parezcan verdades… Él busca notoriedad. Yo no me había dado cuenta de su regreso, pero alguien me dijo que leyese uno de sus asquerosos y viciados foros… y he podido comprobar que su obsesión enfermiza hacia mí le hizo desvariar. Pero no leas todo el tocho de estupideces y sandeces que escribe… Ve directamente al último escrito que ha subido en su apestoso foro… Te lo digo para que no pierdas mucho tiempo en leer esos escritos que no interesan a nadie, excepto a quien se cree el Cervantes del siglo XXI cuando no es más que un Quijote afectado por el alcohol y su delirio de grandeza. ¡Júas, júas, júas…!

Después de leer el contenido en dicho foro, Bonifacio entendió perfectamente la jugada. Aquello no era más que una estrategia del triunvirato allí presente, una provocación burda con el único fin de que él entrase al trapo. Buscaban generar y presenciar esos ridículos conflictos que a algunos tanto les gustan para convertirse en el centro de atención de la página.

Pero, en contra de todo lo que sus enemigos tenían previsto, Bonifacio se abstuvo de dejar constancia de su paso por allí. Dio media vuelta y regresó a su propio foro en absoluto silencio, tal y como si aquella ciénaga digital ni siquiera existiera.




lunes, 3 de agosto de 2026

Parte 2, episodio 1, ¿QUÉ HAY TRAS LA PANTALLA?

 

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Bienvenidos al foro: ¿Qué crees que aportas en Interchat y en la vida?
Creado por Albañil 62.
Albañil 62: Hola, buenos días a todos. Tal y como he ido anunciando a bombo y platillo por diferentes foros, he regresado para, entre otras cosas, presentar mi primera novela. ¡Y qué mejor sitio que este!, el lugar donde surgió la necesidad de escribir sobre el comportamiento de las personas.
¡Bienvenidos a este, su foro! Un lugar que se abre para todas aquellas personas que, independientemente de que tengan o hayan tenido trato directo conmigo, estén interesadas en participar. Lo único que exijo es que tanto las aportaciones como sus autores sean respetados; estimo que no es necesario cuestionarlas, debatirlas o criticarlas. Dicho esto, si alguien cree que puede aportar algo interesante, ¡adelante!, el sitio está a su entera disposición.
Enfermera: Hola, buenas tardes, Albañil 62. A mí me gusta opinar sobre los temas que se debaten e intento aportar mi punto de vista con la mayor discreción posible, o al menos lo intento. Creo que debatir temas es muy interesante porque aprendes y te cuestionas tus propias opiniones; sobre todo, creo que se aprende mucho.
Una de las cosas más importantes es aprender a respetar opiniones distintas. También me gusta observar las diferentes formas de ver un mismo tema; la visión que aporta cada uno te hace ver opciones en las que a veces ni habías pensado. Creo que todo esto enriquece al que debate, al que observa y al que mantiene el diálogo. A mí todo eso me parece hermoso.
Mi intención cuando doy una opinión no es tener la razón, sino que cuando alguien lo lea entienda mi postura. Es decir, lo que me parece interesante de debatir es la conexión, el entendimiento, la comunicación en sí misma.
En cuanto a qué quiero aportar en la vida, siempre intento dar lo mejor de mí y me gusta ayudar a los demás en la medida en que puedo. Lo más importante para mí es la amistad y, por lo tanto, me gusta tener amigos; cuando soy amiga de alguien, ese alguien sabe que siempre puede contar conmigo.
En mi trabajo (soy personal sanitario) ayudo a los pacientes que ingresan en el hospital a sentirse seguros, a aliviar en lo posible su ansiedad y sus miedos, dándoles cariño y afecto. El resultado es muy gratificante: cuando te vas a casa, sabes que ese paciente va a recuperarse antes gracias a tus cuidados, sobre todo cuando ves el agradecimiento reflejado en sus caras y en la de sus familiares. Eso, para mí, es lo más hermoso de mi profesión.
Albañil 62: A mí, personalmente, me gusta opinar y contribuir con mi punto de vista en aquellos temas donde creo disponer de información y conocimientos, aunque entiendo que no por ello tengamos que ser licenciados en todas las materias. Creo que, desde el respeto y la tolerancia, se puede hablar de todo lo que ocurre a nuestro alrededor.
Considero que podemos aprender de todos y que este medio permite, entre otras cosas, mantener el diálogo incluso en la distancia. Por consiguiente, podemos intercambiar información con diferentes niveles sociales, creencias, culturas y situaciones personales sin necesidad de entrar en polémicas ni discrepancias; es decir, participando libremente en los foros sin temor a ser cuestionados. Entiendo que, mediante el respeto y la tolerancia, es posible llevar a cabo el diálogo y disfrutar así del derecho a la libre expresión.
Enfermera: Muy interesante lo que cuentas en ¿Qué hay tras la pantalla? Desde luego me nace la intriga de saber quién habrá detrás de ese diálogo y la imaginación echa a volar. Interesante sesión, sí señor. Seguiré paralela y atentamente la evolución de tu novela y la de este foro; estoy deseando saber más de Juan.
Albañil 62: Estoy tratando de escribir un libro. Sé que mi gramática no es perfecta, pero antes de publicarlo corregiré los errores cometidos. No espero vivir de las ventas, pero sí disfrutar de la felicidad que me está produciendo el hecho de sentir esa necesidad... Ya procuro emplear el tiempo en algo positivo.

Al día siguiente

Enfermera: Qué bonito el episodio que leí hoy. Me he dado cuenta de que sabes contar historias; me tienes totalmente atrapada entre los dos foros. Me resulta muy entretenido y quiero hacerte saber que seguiré leyéndote.
Amiga 22: Buenos días. Espero poder aportar a este foro; estaré pendiente. Gracias.
Albañil 62: Hola, Amiga 22. Este foro está, como todos los demás, abierto para quienes quieran participar. En lo único en lo que no estaré de acuerdo es en perder el tiempo en discusiones que solo busquen generar conflicto. En cuanto a las críticas con respecto al foro, soy consciente de que las he de aceptar.
Enfermera: Cuando leo a Empresario me parece un tipo tan peculiar... Me recuerda al personaje que tan bien interpretaba el desaparecido actor español Alfredo Landa: el típico españolito salido que iba detrás de las suecas presumiendo de macho ibérico y que supuestamente se las trajina a todas, pero que a la hora de la verdad no se acostaba ni con su novia.
Empresario sería un elemento gracioso si no fuera porque carece de gracia. Tiene mucho de Sancho Panza si pensamos en él como el tipo de hombre terrenal, aquel que es consciente de sus límites y que no puede entender a Don Quijote, su amo, porque sería incapaz de ver gigantes donde solo hay molinos de viento.
Albañil 62: Hay tantas clases de personajes... Algunos se meten de tal manera en su papel que creen que con cambiar el alias cambian su forma de actuar, y he observado que aquí eso es más habitual de la cuenta. Pero vamos, que si eso los hace felices, por mí no hay ningún inconveniente.
Enfermera: Sinceramente, esas cosas me parecen de patio de colegio y siempre que los leo me río. Es divertido, a mí me da risa, no lo puedo evitar.
Albañil 62: Personalmente, considero que es mejor tomarlo desde el punto de vista del humor. Lo que es difícil de entender es que, a ciertas edades, algunos aún no hayan alcanzado la madurez, y una prueba de ello es su comportamiento social.
En este medio se pueden observar claros ejemplos en personas que andan metidas en más de una relación amorosa virtual, aparte de la que están viviendo realmente con sus respectivas parejas fuera de la red. Quizás ese comportamiento las haga sentirse más importantes al ser capaces de mantener varias relaciones a la vez. En mi opinión, creo que hay que estar muy aburrido para dedicarse las veinticuatro horas del día a esos menesteres que ningún provecho deparan y que, en cambio, es mucho el daño que pueden causar en quien, desde el otro lado, cree ciegamente en ese amor virtual.
Con esto no quiero decir que no sea posible mantener una bonita historia de amor ni que esta no pueda llegar a buen puerto; pero me niego a pensar que sea real cuando todo trasciende de manera abierta en una sala de chat. Entiendo y admito que se pueda conocer a alguien y también que se puedan enamorar, pero considero que ese tipo de relaciones se llevan mejor en la intimidad, bien sea por mensajería privada, teléfono… Todo lo demás lo considero una evidente falta de madurez.
Estas conductas están bien vistas cuando los que mantienen este tipo de comportamiento son adolescentes, pero en personas de cierta edad, sin ser conscientes de ello, dejan entrever su verdadero potencial intelectual y emocional. El ser humano tiene cuatro etapas de desarrollo: niñez, adolescencia, adultez y ancianidad; para que el desarrollo curse con normalidad, hay que evolucionar en cada una de ellas. De lo contrario, a la vista están las consecuencias que vivimos cotidianamente.
Espero que entiendan que mis aportes no buscan ser represaliados; es solo una opinión y en ella no afirmo estar en posesión de la verdad, sino que es simplemente una explicación de cómo lo percibo.
Enfermera: Estoy de acuerdo con todo lo que dices en cuanto a esas personas que utilizan este medio para enamorar a los demás y no son sinceras. Creo que la madurez se adquiere con la experiencia de los años, pero cuando hablamos de sentimientos o de la necesidad de afecto, como por arte de magia volvemos a la adolescencia. Lo que pasa en Internet es que te acabas enamorando de una ilusión. La gente, en su afán de no sentirse sola, se cree lo que sea: se ilusiona y crea expectativas basadas en algo ficticio que surge de la soledad de su alma, de su necesidad de afecto. Esto suele ser aprovechado por el Don Juan cibernético de turno para elevar su propio ego y creerse que todavía es capaz de enamorar.
Como ves, amigo, una mentira alimenta a otra. Considero que entre adultos debería haber más cordura; pero la soledad humana que vivimos en estos tiempos y la necesidad de ser amados alimentan una falacia tras otra, precisamente porque existe la necesidad de no sentirse solos. No creo que una relación se pueda cimentar en la lejanía; las relaciones son más bien del día a día y uno tiene que verse en persona para conocerse, abrazarse, besarse… es decir, crear vínculos que nazcan de compartir cosas en común. Las relaciones ya son muy complicadas de por sí y, quizás por eso, la gente se las inventa en la red. Eso es un peligro en Internet: no todo el mundo tiene el equilibrio emocional para meterse aquí.
En cuanto a lo de malinterpretar lo que se escribe, tengo la certeza, o al menos así lo percibo, de que el acomplejado siempre ve fantasmas donde no los hay. Es más, cuando alguien cree que se habla de él y se siente ofendido, hay dos formas de resolverlo: una es la indiferencia y la otra es el enfrentamiento directo. El desequilibrado intentará siempre defenderse del agravio como sea, utilizando cualquier medio, pero nunca lo va a hacer con elegancia, pues carece de ella. Utilizará el insulto y la descalificación como únicas armas en pos de su defensa: así es como actúa siempre. Nunca se vale de argumentos, pues carece de ellos, y se crece en la cobardía. Es cierto que en algún momento nos podamos sentir molestos, sobre todo cuando nos hacen una crítica, pero si eres inteligente la aceptas y la respetas, aunque no estés de acuerdo con ella.
Pablo: A pesar de no ser más que un triste barrendero argentino, lo que aporto en la vida y aquí es la honestidad, un bien escaso hoy en día. ¡¡¡Amigo, te felicito por el foro!!!